1ª Corintios 15:3-4 demuestra un credo demasiado temprano para que la leyenda lo corrompiera

Una de las críticas levantadas contra la validez histórica de Jesús—Su crucifixión y resurrección— después de Su época, es que la leyenda entró sigilosamente en la verdadera historia acerca de Él y corrompió los registros verdaderos de Su vida. Si esto es así, entonces entre más temprano encontremos información con relación a los eventos fundamentales de la crucifixión de Cristo, el error sería menos probable, le hubiera sido díficil a la leyenda entrar sigilosamente en la historia y los hechos serían más creíbles.

1ª Corintios 15:3-4 es considerado por muchos eruditos como un credo extremadamente temprano de la Iglesia Cristiana. Ahora bien, un credo, es básicamente una declaración de creencia; y en estos versículos podemos ver a Pablo diciendo que ha recibido esta información:

“Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 4y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; 5y que apareció a Cefas, y después a los doce.”

Si fuéramos a mirar cronológicamente algunos eventos importantes y sus fechas relacionados a este tema, encontraríamos que el período de tiempo entre el evento y el registro es muy corto.

EVENTO   FECHA   DOCUMENTACIÓN
Crucifición de Jesús
30
D.C.
Conversión de Pablo
32
D.C.
Strobel, Lee, "El Caso de Cristo" ("The Case for Christ"), Grand Rapids, Mi: Zondervan, 1998, página 35.
34-37   D.C. "El Nuevo Diccionario de la Biblia" ("The New Bible Dictionary"), Wheaton, Illinois: Tyndale House Publishers, Inc., 1962.
Primera visita de Pablo a Jerusalén después de su conversión 37-38 D.C. "El Nuevo Diccionario de la Biblia" ("The New Bible Dictionary"), Wheaton, Illinois: Tyndale House Publishers, Inc., 1962.
"La Biblia Cronológica" ("The Chronological Bible"), Nashville, TN: Regal Publishers, 1977, página 1429.
Escrito de
1ª Corintios
54-55 D.C. Achtemeier, Paul J., Th.D., "Diccionario de la Biblia Harper" ("Harper's Bible Dictionary"), San Francisco: Harper y Row, Publishers, Inc., 1985.
Walvoord, John F., y Zuck, Roy B., "Comentario del Conocimiento de la Biblia" ("The Bible Knowledge Commentary"), Wheaton, Illinois: Scripture Press Publications, Inc., 1983, 1985.

Si la crucifixión fue en el 30 D.C., la conversión de Pablo fue tan temprana como en el 34 D.C., y su primera reunión en Jerusalén fue alrededor del año 37. Podemos ver entonces que el tiempo entre el evento de la crucifixión de Cristo y el tiempo en que Pablo recibe la información acerca de Su muerte, sepultura y resurrección en Jerusalén, sería dentro de los años 30 al 37 D.C. Cinco años, si usamos el año 34. Este es un período de tiempo muy corto y apenas suficiente para que la leyenda entrara sigilosamente y corrompiera la historia. Esto es especialmente importante ya que los apóstoles estaban todavía vivos y hablaron con Pablo. Ellos fueron testigos de los registros de la muerte de Cristo, sepultura y posteriores apariciones a Su resurrección. Pablo mismo había visto al Señor antes de Su muerte y después de Su resurrección (Hechos 9). El registro de Pablo está de acuerdo con el registro de los otros apóstoles y Pablo lo escribió en 1ª Corintios 14 alrededor del año 54.

Así que debido a que 1ª Corintios 15 fue escrita tan temprano como en el año 54 D.C., esto significaría que a partir del evento (la muerte, sepultura y resurrección de Jesús), hasta el momento de escribirlo pasaron, aproximadamente, 24 años. Este es un período de tiempo muy corto. Recuerde, que todavía había muchos Cristianos vivos en esa época, los cuales hubieran podido corregir los escritos de Pablo si estos estaban equivocados. Pero no tenemos ningún registro de nadie con algunas correcciones o retos con relación a la muerte, sepultura y resurrección de Cristo: ni Romanos, ni Judíos ni ningún otro Cristiano.

Debemos notar aquí, que algunos críticos de la Biblia afirman que no existe evidencia extra bíblica de Cristo—lo cual no es cierto—y que debido a esa falta de evidencia, Él no existió. La espada corta en sus dos filos. Si ellos dicen que los eventos de Jesús no son reales porque no existe ninguna evidencia extra bíblica que los mencione, entones, también podemos decir que como no hay registros extra bíblicos que refuten la muerte, sepultura y resurrección de Cristo, entonces, éstos deben ser ciertos. En otras palabras, la falta de escritos extra bíblicos no prueban que Cristo no vivió y que no murió.

Aún más, Pablo corroboró los registros del Evangelio—él escribió antes que los Evangelios fueran escritos—y verificó muchas cosas:

  • Jesús nació como Judío (Gá 4:4)
  • Jesús fue traicionado (1 Co 11:23)
  • Jesús fue crucificado (Gá 3:1; 1 Co 2:2; Fil 2:8)
  • Jesús fue sepultado y resucitó (1 Co 15:4; Ro 6:4)

Pablo, obviamente, consideró a Jesús como una figura histórica; no como una leyenda o un mito. Aún más, Pablo era un hombre de gran integridad el cual sufrió mucho por su fe. Él no era simplemente la clase de persona que creía en cuentos de "hadas". Después de todo, él era un Judío devoto (un Fariseo) y un fuerte perseguidor de la Iglesia. Algo muy profundo tuvo que haberle sucedido a él para que cambiara su posición, abandonara la fe Judía y tradición, sufriera persecuciones, azotes, cárcel, etc. El evento más probable que se ajusta a este credo inicial, es que Jesús murió, fue sepultado y se levantó de entre los muertos, y se le apareció a Pablo exactamente como dice Hechos 9.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

 

 

 

 
 
CARM ison