¿A quién le oramos: al Padre, al Hijo o al Espíritu Santo?

Si el concepto de la Trinidad es cierto y que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son el único Dios, ¿no es posible entonces que podamos orarle a cada uno de los miembros de la Trinidad? ¿O deberíamos orarle sólo al Padre, o sólo orarle a "Dios"? Jesús nos dijo en Mateo 6:9 que le oráramos al Padre: "Vosotros, pues, orareis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre." Entonces, ¿cuál es el método apropiado para orar?

Podemos responder a esta pregunta cuando nos damos cuenta que Dios Mismo es digno de orarle y que Dios es una Trinidad de personas. Por lo tanto, sería justo decir que podemos orar a cada miembro de la Divinidad.

Jesús dijo en Juan 14:14: "Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré." Por lo tanto, parecería seguro decir que podemos orarle a Jesús y pedirle a Él que responda nuestras oraciones. Además, podemos ver confirmación adicional de esto al mirar la frase "invocar el nombre del Señor." En el Antiguo Testamento esta frase es usada sólo para Dios e incluye el significado de adoración y de oración. Salmo 116:4 dice: "Entonces invoqué el nombre de Jehová, diciendo: Oh Jehová, libra ahora mi alma." Lo que es interesante, es que esta frase es aplicada a Jesús en 1ª Corintios 1:2: "a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro:" Pablo, obviamente conocía el significado de la frase, el cual incluyó en el pedido de oración y aplicó a Jesús.

1ª Corintios 1:9 dice: "Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor." La palabra "koinonia" del Griego también se traduce como "comunión". Este versículo dice que estamos para tener una comunión íntima con Jesús. Esto está bien. Pero, ¿cómo podemos tener comunión con alguien con quien nunca hablamos? Por lo tanto, este versículo también puede ser usado para sostener la idea de orarle a Jesús.

Si está bien orarle al Padre y al Hijo, ¿es también correcto orarle al Espíritu Santo? La respuesta sería "sí" ya que el Espíritu Santo también es Dios. Romanos 8:26-27 dice: "Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. 27Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos." Sin embargo, nunca vemos un ejemplo en la Biblia donde todos le oran al Espíritu Santo. ¿Por qué es esto? La respuesta es que el Espíritu Santo no puede dar testimonio de Sí Mismo. Él da testimonio del Hijo (Jn 15:26). Pero aún, podemos orarle al Espíritu Santo porque también estamos llamados a una comunión con el Espíritu. 2ª Corintios 13:14 dice: "La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén."

Finalmente, podemos simplemente adorar a Dios. Podemos dirigirnos a Dios, el Señor, en nuestras oraciones y en la medida en que nos sintamos guiados, dirigirnos a los miembros de la Trinidad.

 

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