Apedrear un hijo rebelde

  • Deuteronomio 21:18-21: “Si alguno tuviere un hijo contumaz y rebelde, que no obedeciere a la voz de su padre ni a la voz de su madre, y habiéndole castigado, no les obedeciere; 19 entonces lo tomarán su padre y su madre, y lo sacarán ante los ancianos de su ciudad, y a la puerta del lugar donde viva; 20 y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho. 21 Entonces todos los hombres de su ciudad lo apedrearán, y morirá; así quitarás el mal de en medio de ti, y todo Israel oirá, y temerá.”

Se debe, primero que todo, contemplar el contexto de la presente instrucción. Las rigurosas condiciones del tratamiento de un hijo persistentemente rebelde bajo la ley con base en lo merecido por sus actos, era señalada por la misma Ley con muerte.

Segundo, Éxodo 20:12 dice: “Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.” La intención de Dios es que la familia no degenere hasta el punto en que la autoridad sea socavada. Esto tiene consecuencias potencialmente serias en la sociedad como un todo convirtiéndose en una rebelión desenfrenada.

Dios, en el Antiguo Testamento se muestre inflexible por tres razones: Primera, demostraba los requisitos exigentes de la Ley, un estándar perfecto y de exigencia. Segundo, finalmente demuestra la necesidad de la gracia, la cual sería finalmente manifestada en la cruz. Tercera, la rebelión podría echar raíces en el mismo corazón del Evangelio el cual estaría en riesgo debido a que las profecías acerca de la venida del Mesías a través de Israel serían puestas en riesgo y la rebelión se sería desenfrenada y la sociedad se destruiría haciendo que las profecías no pudieran cumplirse. Por lo tanto, podemos concluir que este requisito tan exigente era necesariamente legal para inculcar y designar en la familia la necesidad de orden y respeto, proveyendo finalmente otra garantía que aseguraría el sacrificio de Cristo.

Considere también los siguientes seis puntos de John Haley:1

  1. Se trata de un hijo hombre, no de una hija.
  2. Es “contumaz”, “rebelde”, “glotón” y “borracho”.
  3. Los padres son los únicos denunciantes permitidos y ambos deben concurrir a acusar para que ésta sea tenida en cuenta.
  4. El hijo es llevado delante de los ancianos de la ciudad, y la investigación debe llevarse a fondo.
  5. No se conoce ningún registro de alguien que fuera ejecutado bajo esta ley.
  6. El sólo hecho de la existencia de tal ley tendría una fuerte tendencia a confirmar la autoridad de los padres y a disuadir a los jóvenes de la desobediencia y de una conducta poco filial, o sea, conducta no adecuada para un hijo o una hija.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Haley, John W., “Presuntas Discrepancias de la Biblia” (“Alleged Discrepancies of the Bible”), Springdale, PA: Whitaker House, 1992, pág. 288.

 

 

 

 
 
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