¿Cambió Dios Su naturaleza al ser humano?

La doctrina cristiana con relación a las dos naturalezas de Jesús es llamada la unión hipostática. Es la enseñanza de que la Palabra/el Verbo Divino de Dios “se hizo hombre y habitó entre nosotros” (Juan 1:1, 14). Por lo tanto, Jesús es tanto divino como humano en una Persona (Colosenses 2:9). Él tiene dos naturalezas: la divina y la humana. Pero aquellos que se oponen a la Trinidad y a la encarnación de la Palabra/el Verbo Divino en la persona de Jesús, dicen que si Jesús es Dios en carne, esto significaría que la naturaleza de Dios cambió ya que Dios le agregó naturaleza humana a Su naturaleza divina. Esto, violaría Malaquías 3:6 ("Porque yo Jehová no cambió..."), el cual dice que Dios no cambia. Pero la unión de las dos naturalezas de Jesús en una Persona no constituyen ningún cambio en la naturaleza de Dios.

Debido a que la unión hipostática enseña que en la sola Persona de Jesús hay dos naturalezas, la naturaleza divina de Jesús no es afectada por la unión con la naturaleza humana debido a que no es una fusión de las dos naturalezas. O sea, la naturaleza divina no es combinada con la naturaleza humana para hacer una tercera cosa. Esto sería un error conocido como el monofisismo. Jesús no es una tercera cosa con una nueva naturaleza fusionada; más bien, es una unión. Un ejemplo de una unión es el matrimonio entre un hombre y una mujer. Cada uno es separado; pero en el matrimonio “…serán una sola carne” (Génesis 2:24). Sin embargo, tanto el hombre como la mujer, se mantienen como dos individuos. Ellos no están mezclados en una nueva tercera cosa. De otro lado, la fusión puede ser ilustrada al combinar el cobre y el zinc para formar algo nuevo llamado el bronce. En este caso, los dos elementos pierden su identidad y se fusionan en algo totalmente nuevo. Pero en una unión, los elementos no pierden su naturaleza o identidad. La unión hipostática no es una fusión hipostática y las dos naturalezas de Jesús no pierden lo distintivo de estas, ni tampoco son alteradas.

Aún más, dentro de la unión de las dos naturalezas en la sola Persona de Cristo, la naturaleza divina es todavía divina y la naturaleza humana es todavía humana. Una no cambia por la presencia de la otra más de lo que mi espíritu en mí es cambiado en naturaleza por su habitar en un cuerpo físico. De igual manera, la Palabra/el Verbo divino no es alterado por habitar en carne humana.

Finalmente, la doctrina de la Trinidad es que Dios es tres Personas: el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Esto no significa que hay tres dioses. Hay un sólo Dios. La naturaleza trinitaria de Dios no cambia por la unión de la Palabra con la humanidad ya que ésta era la Palabra/el Verbo divino que se humilló a Sí mismo para hacerse hombre (Juan 1:1, 14; Filipenses 2:5-8). Por lo tanto y por definición, la Trinidad no es afectada por la unión de la Palabra/el Verbo con la humanidad en la encarnación de Jesús.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

 

 

 

 
 
CARM ison