Citas Interesantes de Los Mormones

Joseph Smith dijo que el Libro de Mormón era "el más correcto de todos los libros de la tierra" (History of the Church, Vol. 4, p. 461).

Según el mormonismo, y contrariamente a lo que la Biblia dice en Mateo 16:18, la verdadera iglesia desapareció de la faz de la tierra. Había, entonces, la necesidad de una restauración. Pero si esto es verdad, ¿por qué el Libro de Mormón dice lo siguiente con respecto al apóstol Juan y a los discípulos americanos de Jesús? : "...vosotros habéis deseado la cosa que de mí deseó Juan, mi amado, quien me acompañó en mi ministerio, antes que yo fuese levantado por los judíos. Por tanto, más benditos sois vosotros, porque nunca probaréis la muerte ... hasta que se cumplan todas las cosas según la voluntad de mi Padre, cuando yo venga en gloria con los poderes del cielo" (3 Nefi 28:6,7).

Nótese asimismo cómo los nefitas pusieron su fe en cosas que no eran Dios:

"Y ocurrió que al levantarse mi padre por la mañana, y al dirigirse a la entrada de la tienda, con gran asombro vio en el suelo una esfera de bronce fino, esmeradamente labrada; y en la esfera había dos agujas, una de las cuales marcaba el camino que debíamos seguir por el desierto ... Y aconteció que yo, Nefi, vi las agujas que estaban en la esfera, y que funcionaban de acuerdo con la fe, diligencia y cuidado que nosotros les dábamos." (1 Nefi 16:10,28).

El mormonismo tiene su propio relato de un viaje en un arca, sólo que en lugar de una única arca, se trataba de varias barcazas. Fue supuestamente en tales barcazas que un grupo de emigrantes procedentes de la torre de Babel viajaron a las Américas, según se describe en el Libro de Eter (parte del Libro de Mormón): Allí se dice "Y ocurrió que Dios el Señor causó que soplara un viento furioso sobre la superficie de las aguas, hacia la tierra prometida; y así fueron impelidos por el viento sobre las olas del mar... Y ocurrió que el viento no dejó de soplar hacia la tierra prometida mientras estuvieron sobre las aguas; y de este modo fueron impelidos por el viento ... Y de este modo fueron impelidos sobre las aguas por trescientos cuarenta y cuatro días." (Eter 6:5,8,11).

Hay un problema matemático aquí. Un viento furioso puede tener una velocidad que oscila entre, digamos, 70 y 120 km/hora. Supongamos el menor valor, es decir, 70. Una barcaza que flote en el agua impelida por un viento de 70 km/hora podría fácilmente viajar 5 kilómetros por hora. Si esto se multiplica por el número de horas que tienen los 344 días que duró el viaje, ¡la distancia recorrida sería de aproximadamente 40.000 km! ¡Aún a 3,5 km/hora serían 25.000 km! Ambas distancias son muchísimo mayores que el ancho del océano Atlántico (cerca de 5.000 km) y el mar Mediterráneo (4.000 km). Combinados, sumarían 9.000 km. ¡Ay! Parece que la historia fue inventada.

 

Este artículo también está disponible en: inglés.

 

 

 

 
 
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