Con relación a los ataques contra el teísmo

Por Matt Slick

Algunos pudieran pensar que los ateos estarían contentos con simplemente no creer en Dios y dejar a los teístas solos. Después de todo, si Dios no existe, ¿cuál es entonces el problema? ¿Por qué no dejar que los teístas crean en Dios de la forma como un niño cree en el Ratón Pérez? Para los ateos, Dios ni existe, entonces, ¿por qué preocuparse?

Aún cuando muchos ateos no se preocupan si las personas creen o no en Dios, otros se sienten obligados a pelear―por lo que siempre he escuchado―por algo que etiquetan como “el fanatismo religioso opresivo”. Con este fin muchos de ellos son activos en la política, grupos sociales, la Internet, y aún usan las demandas para cambiar la sociedad y hacerla más atea en su naturaleza. Con frecuencia consideran a los Cristianos como una amenaza a la libertad, al sentido común y a una buena vida. Considere esta cita que encontré de un ateo en el sitio Web atheists.org:

Constantemente estamos siendo invadidos por personas que tratan de obtener sus boletos al Cielo a costa nuestra, y si no nos levantamos y somos incluidos, perderemos nuestra propia libertad la cual apreciamos mucho; la libertad del pensamiento…

Esta clase de declaración es muy común en los círculos ateos. Es denigrante, ilógica y paranoica. Muchos de los ateos con lo que he hablado me dicen que no puedo pensar lógicamente, que estoy engañado y creo en mitos. Me dicen que estoy atado a tontas creencias anticuadas y que necesito abandonar mi intolerancia religiosa y convertirme en un “libre pensador” como ellos. En otras palabras, ellos no quieren que piense de la manera como lo hago: quieren que piense como ellos.

Adicionalmente y después de leer bastante material ateo, debatiendo con ellos en la Internet, he descubierto que con frecuencia se burlan de Dios, de los líderes religiosos y de la Biblia, utilizando esta burla como arma para continuar sus agendas. Aún cuando éste no es el caso con todos los ateos, he tenido muy buenas conversaciones con algunos de ellos, sin embargo, sus actitudes sorprendentes siendo permanentes y fuertes, ridiculizan a las personas. La difamación, las medias verdades y citas fuera de contexto son herramientas típicas usadas por muchos de ellos en sus intentos de hacer lucir mal al Cristianismo.

No estoy tratando de desmontar la estructura de la posición atea con un ataque de carácter genérico dirigido a ellos. Sólo estoy haciendo una observación. En la mayoría de mis tratos con los ateos, he encontrado gran arrogancia, rudeza y condescendencia. Los ateos me han dicho que la religión es sólo un juego gigante y engañoso diseñado para obtener el dinero de las personas, que los clérigos están en el negocio por ellos mismos y que estoy mentalmente enfermo por creer en Dios. A continuación hay algunos de sus comentarios:

  • No quiero estar atado a mitologías arcaicas. Estamos en el siglo 21.
  • El Cristianismo es un sistema opresivo usado para controlar y manipular personas.
  • La lógica demanda que se pruebe que la religión está equivocada.
  • Todos los ‘Cristianos’ tendrían que estar en salas mentales.
  • Somos libre pensadores y no estamos atados por mitos opresivos y pasados de moda.
  • Los Cristianos son ovejas aduladoras.

Los ateos insinúan con frecuencia que la razón es lo que mejor ellos usan y que a diferencia de los Cristianos―de acuerdo a lo que muchos dicen―necesitan ayuda sicológica para creer en Dios. Esta actitud condescendiente es una fuente de comentarios despectivos. Yo he sido llamado estúpido, absurdo, ilógico y esclavo de mi religión. Tengo la impresión que los ateos están convencidos que poseen la verdad y para ellos, no existen opciones disponibles. Si Usted no está de acuerdo con ellos Usted no es inteligente. Claro está, que ellos negarán esto y dirán que estoy siendo ridículo. Pero equivocado o no, esto es lo que he observado,.

Considere algunos de los términos que los ateos usan para describirse a sí mismos: “Libre pensadores”, “Libres de toda religión”, “Racionales”, etc. Ellos usan estos términos descriptivos en yuxtaposición de las declaraciones de Cristianos como si tuvieran el cerebro lavado, religiosos intolerantes y perdedores. Leí lo siguiente en la página Web atheist.org:

El pensamiento crítico, la objetividad, la metodología científica, y la evaluación por pares son características del Ateísmo. La sumisión, el temor, la credulidad, y las afirmaciones insostenibles son características de la creencia religiosa.

Cuando leo declaraciones como esta, no puedo evitar preguntarme a cuál religión se están refiriendo. No puede ser el Cristianismo ya que la Biblia nos enseña al amar a Dios y a nuestro prójimo. Nos enseña que el temor al Señor es sabiduría, que la veracidad es una forma de vida, y que los registros de los testigos de los milagros es una de las evidencias para su validez. Por supuesto, que el ateo argumentaría todo esto a pesar de los hechos. Pero aún así, si un ateo quiere atacar la religión en general y específicamente al Cristianismo, él tendría que hacerlo―al menos―objetivamente. Pero ésta y de acuerdo a la Biblia no parece ser la característica del movimiento ateo; al menos, no lo que he visto hasta ahora.

Considere las siguientes declaraciones de ateos:

  • El godismo es consistente con el crimen, la crueldad, la envidia, el odio, la malicia y la falta de caridad.
  • Mientras los propósitos religiosos son servidos, se abandona la ética, la investigación y la razón.

¿Son estas declaraciones tolerantes, imparciales, verdaderas y de buen juicio? No. En lo absoluto. Me parece a mí que si los ateos―los cuales son los autores de las citas anteriores―estuvieran en el poder con sus puntos de vista crueles, malignos e intolerantes acerca de la religión, ¿colocarían en prisión a los “delincuentes” o legislarían aniquilando completamente todas las cosas que tuvieran que ver con la religión? ¿Quién entonces estaría lleno de odio, malicia e intolerancia? Esto es algo en lo que necesitamos reflexionar. ¿Enseña realmente el ateísmo libertad? No. Enseña servidumbre a sus adherentes y también para aquellos que no están de acuerdo con el ateísmo. 

 

 

 

 
 
CARM ison