Los Cristadelfianos, Juan 1:1 y “La Palabra se Convirtió en Carne”

La Biblia atestigua de Jesús (Juan 5:39). Él es nuestro Salvador, nuestro Rey y Señor. Pero no todos aquellos que se llaman a sí mismos Cristianos están de acuerdo en quién es Jesús. Algunos dicen que Él es Dios en carne, otros, que es un ángel que se convirtió en un hombre y aún algunos otros enseñan que vino a existir al momento de Su nacimiento. Tal es la posición de los Cristadelfianos. Para ellos, Jesús no existe como Dios; sólo fue un hombre que existió al momento de Su nacimiento.

Si Usted es un Cristiano que conoce Su Palabra, entonces reconocerá en forma inmediata el error de los Cristadelfianos. La Biblia dice que cualquiera que niega que Jesús vino en carne tiene el espíritu del Anticristo (1ª Juan 4:1-2). Claro está que los Cristadelfianos están de acuerdo en que Jesús vino en la carne; pero no están de acuerdo que Él es Dios en carne.

Juan escribió 1ª Juan y el evangelio de Juan. En Juan 1:1, 14, él dice: “En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios…Y la Palabra se convirtió en carne, y habitó entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y verdad.” Obviamente, del contexto, Juan no sólo está diciendo que Usted debe creer que Jesús estaba, sino que también debe creer que Él es la Palabra hecha carne. Y como ya dijo que la Palabra era Dios, Jesús, por lo tanto, es Dios en carne.

Esto parece suficientemente simple pero no lo es para los Cristadelfianos. En el folleto de ellos “¿Quién es Jesucristo?” esto es discutido. En la página 12, en referencia a Juan 1:1, el folleto dice: “El término Griego traducido para la “palabra” es logos. Esto significa la forma exterior del pensamiento interior o la razón, o la palabra hablada como lo ilustrativo del pensamiento, sabiduría y doctrina. Lo que la Biblia enseña es que el mismo principio, el propósito de Dios, sabiduría o revelación fue proclamado a través de Su Palabra. Esta Palabra estaba “con Dios” en que esta emanaba de Él; esta “era Dios” en que esta lo representaba a Él a la humanidad…”

El problema con el razonamiento de ellos no es que la definición de ellos en sí, es incorrecta. Por que se puede decir que la Palabra era en efecto, la sabiduría y aliento de Dios. Pero no es todo lo que se está diciendo en esos versículos. Se dice que la Palabra ERA Dios y Jesús ES la Palabra. Él no es solamente una manifestación de algún atributo divino o cualidad. Ahora bien, ¿qué acerca del contexto?

En Juan 1:2-3 dice: “Él estaba con Dios en el principio. A través de Él todas las cosas fueron hechas; sin él nada de lo que está hecho hubiera sido hecho.” (NVI). Primero, el articulo Él se refiere a lo masculino. La sabiduría en Proverbios 8:1-2 es personificada como femenina. Hay una diferencia. Segundo, la Palabra es quien creó todas las cosas (Ver también Colosenses 1:16-17); por supuesto, se entiende naturalmente que esto no incluye a Dios Mismo. Pero todo lo que está hecho ha sido hecho por la Palabra que se convirtió en carne. Tercero, la Palabra es reverenciada como una persona, no una cualidad la cual ha sido impuesta por los Cristadelfianos dentro del texto.

Con referencia a Juan 1:14: “La Palabra se convirtió en carne y habitó entren nosotros y vimos Su gloria, gloria como del unigénito llena de gracia y verdad.”, el panfleto declara en la página 13: “¿Cuándo tomó lugar la procreación? Cuando el Espíritu Santo vino sobre María. Esto quiere decir, que la Declaración de la Divina sabiduría encontró su sustancia y realidad en la persona del Señor Jesucristo.” Es interesante notar que ellos llaman a la sabiduría “divina”. Están diciendo que la divina sabiduría se convirtió en carne. Entonces, ¿no es Jesús divino ya que Él es la encarnación de la divinidad? Ellos no estarían de acuerdo. Pero esto es lo que están diciendo, aún cuando ellos no lo entiendan.

Si Jesús no es Dios en la carne, entonces, ¿por qué es adorado? (Mateo 2:2, 11, 14:33, Juan 9:35-38, Hebreos 1:6). Esto es especialmente importante ya que Jesús dijo que estamos sólo para adorar a Dios (el Padre) (Mateo 4:10). Aún así, Jesús recibe adoración y nunca rechaza a nadie por esto. Si Jesús no es Dios, entonces, ¿por qué Tomás lo llama cuando le dice a Jesús en Juan 20:28: “Mi Señor y mi Dios.”? Jesús no lo corrigió porque no vio ninguna equivocación en la declaración de Tomás.

Una vez mientras me encontraba en una iglesia Cristadelfiana (conocida como un Hall. Es de notar que el cuerpo de creyentes Cristadelfianos son llamados ecclesia), un mujer me retó a encontrar en que lugar de la Biblia se le llama Dios a Jesús. Cuando le mostré el versículo quedó en silencio. Nadie todavía ha podido responder a esto. El versículo está en Hebreos 1:8. Aquí está en contexto: Hebreos 1:5-8…

 “Por que ¿a cual de los ángeles alguna vez dijo Él [Dios]: ‘Tú eres mi Hijo, Hoy te he engendrado a Ti?’ Y otra vez: ‘¿Seré un Padre para Él, y Él será para Mí un Hijo?’ 6Pero cuando Él otra vez trae al primogénito al mundo, Él dice: ‘Dejen que todos los ángeles de Dios lo adoren a Él.’ 7Y de los ángeles Él dice: ‘El que hace a Sus ángeles espíritus, Y a Sus ministros una llama de fuego.’ 8Pero del Hijo Él dice: ‘Tu trono, Oh Dios, es por siempre y para siempre; Un cetro de justicia es el cetro de Su Reino.”

Jesús es llamado Dios por Dios. Si Él no es Dios, entonces, ¿por qué el Padre lo llama a Él Dios? ¿Está el Padre equivocado? ¿Está el escritor de Hebreos equivocado?, o, ¿están los Cristadelfianos equivocados?

Mientras que estaba en otra ecclesia, le pregunté a algunos de los Cristadelfianos acerca de la adoración de Jesús. Ellos me contestaron que pensaban que Él era digno de adoración; pero que nunca lo adoraban; les pregunté por qué no y nunca me respondieron.

En el folleto Cristadelfiano, “¿Quién es Jesucristo?” ninguno de los versículos acerca de Jesús de ser adorado o llamado Dios fue incluido. Creo que esto es relevante. Es fácil producir argumentos inteligentes contra varios de los textos que prueban la deidad de Jesús (Colosenses 1:16-17; Juan 8:58, etc.), como lo hace el folleto. Pero donde no se mencionan los versículos más básicos que tratan con la adoración a Jesús y con el llamarlo Dios, debo concluir que ellos no han investigado lo suficiente, que sus conclusiones están en un error y que ellos mismos también lo están.

Recuerde: la fe es tan buena en quien esté puesta. El Jesús de los Cristadelfianos no es el Jesús de la Biblia; el de la Biblia ¡sí lo es!

 

Este artículo también está disponible en: inglés.

 

 

 

 
 
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