¿Debemos o no guardar los Sabbath?

Éxodo 20:8; 23:12; 31:15; Deuteronomio 5:12; Levítico 26:2 y Romanos 14:5; Colosenses 2:16

  1. Guardar el Sabbath
    1. Éxodo 20:8-9: “Acuérdate del día de reposo para santificarlo. 9 Seis días trabajarás, y harás toda tu obra;”
    2. Éxodo 23:12: “Seis días trabajarás, y al séptimo día reposarás, para que descanse tu buey y tu asno, y tome refrigerio el hijo de tu sierva, y el extranjero.”
    3. Éxodo 31:15: “Seis días se trabajará, mas el día séptimo es día de reposo consagrado a Jehová; cualquiera que trabaje en el día de reposo, ciertamente morirá.”
    4. Deuteronomio 5:12: “Guardarás el día de reposo para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado.”
    5. Levítico 26:2: “Guardad mis días de reposo, y tened en reverencia mi santuario. Yo Jehová.”
  2. No guardar el Sabbath
    1. Romanos 14:5: “Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente.”
    2. Colosenses 2:16: “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo,”

Con respecto a los textos de Romanos y Colosenses en la sección “No guardar el Sabbath”, es evidente que Sabbath, como parte integrante de los tratos de Dios con Israel, bajo el principio de la Ley, no tiene lugar en los tratos de Dios con la Iglesia.

Recordemos que es costumbre de los Judíos guardar el séptimo día o Sabbath así como también los otros Sabbath que no necesariamente caían en el séptimo día de la semana. De los 10 mandamientos enumerados en Éxodo 20:1-17, sólo el mandamiento del guardar el Sabbath no fue reafirmado por Jesús al decir que Él era el Señor del Sabbath (Mt 12:8).

Después de terminada la creación Dios “reposó” en el séptimo día. Pero debido a que Dios es Todopoderoso, Él no se cansa; no necesita tomar un descanso. ¿Por qué entonces se dice que Él descansó? La razón es simple y la encontramos en Marcos 2:27:

  • “También les dijo: El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo.”

En otras palabras, Dios estableció el Sabbath como un descanso para Su pueblo, no porque Él necesitara descansar sino porque somos mortales y necesitamos ese descanso para dedicarlo a Dios. En este descanso, tanto nuestros espíritus como cuerpos necesitan ser renovados.

El sistema en el Antiguo Testamento requería guardar el Sabbath y todos los otros Sabbath inicios de las festividades Judías como parte de todo el sistema moral, legal y sacrificial por los cuales el pueblo Judío satisfacía los requisitos de Dios para la conducta, gobierno y perdón de pecados. En ese sentido, el Sabbath era parte de la Ley. Para poder “permanecer” en el favor de Dios, se tenían que guardar cada Sabbath; si no se guardaban la persona se encontraba en pecado y era castigada (Ez 18:4; Ro 6:23; Dt 13:1-9; Nm 35:31; Lv 20:2; etc.)

Pero con la expiación de Jesús y la justificación por fe (Ro 5:19) ya no se nos exige guardar la Ley y por lo tanto, el Sabbath era sólo una sombra de las cosas por venir (Col 2:16-17). Ya no estamos bajo la Ley sino bajo la Gracia (Ro 6:14-15). El Sabbath es cumplido en Jesús ya que en Él hemos descansado (Mt 11:28). No estamos obligados a guardar la Ley y esto también va para no guardar el Sabbath.

 

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