¿Dice la Biblia algo acerca de la inseminación artificial?

La inseminación artificial es el proceso por el cual la esperma es colocada artificialmente dentro de una mujer para que esta quede embarazada. Generalmente, este proceso es usado cuando la cantidad de esperma no es suficiente para permitir el embarazo o cuando existe algún problema físico o sicológico involucrado en la relación sexual. Aun cuando este proceso no es explícitamente descrito en la Escritura, todavía podemos tomar algunos principios bíblicos que aplican a este tema.

La intención de Dios es que el embarazo ocurra dentro de los lazos del matrimonio entre un hombre y una mujer. En Génesis, Dios comisionó a la raza humana al proclamar que Adán y Eva se multiplicaran y poblaran la tierra. Las relaciones sexuales fuera de las relaciones matrimoniales, pueden ser: violación, adulterio o fornicación. Dios las condena como actos moralmente equivocados y por lo tanto, son pecados.

Si en la pareja casada la mujer está teniendo un problema en quedar embarazada y la inseminación artificial es recomendada por un doctor, entonces, es aceptable bajo las siguientes condiciones:

  1. Sólo si el espermatozoide y el óvulo de la pareja casada están involucrados.
  2. Sólo si un óvulo es fertilizado e implantado.

Mientras que el espermatozoide y el óvulo sean de la misma pareja, no veo entonces ningún problema con este proceso. Después de todo, tanto el espermatozoide y el óvulo pertenecen a la pareja de casados y no existe ninguna intromisión de semilla fuera del lazo matrimonial. Si la pareja de casados acepta la esperma de otro hombre fuera de los lazos del matrimonio con esa mujer, entonces, ella está invitando la intrusión de la semilla de otro hombre dentro de ella; y éste en sí, es un hecho de adulterio.

Además, si el proceso de inseminación artificial involucra la fertilización de muchos huevos con la escogencia de uno solo para ser implantado en el vientre de la madre, esto no sería aceptable ya que los otros huevos fertilizados, deberían ser desechados. Y ésta, no es una opción aceptable para una pareja Cristiana.

El matrimonio Cristiano es un pacto entre el esposo y su esposa con Dios y las personas como testigos. Este pacto es tomado seriamente por el Señor y también debería ser tomado seriamente por la pareja. Dios conoce todas las situaciones y circunstancias y está en total control. Si una mujer en la pareja Cristiana no puede quedar embarazada y si la única forma en que la esposa quede embarazada es a través de la donación de esperma por un hombre fuera del lazo matrimonial, entonces, lo mejor sería evitar el embarazo. De lo contrario, la pareja está invitando a que el cuerpo de la mujer esté ocupado por la semilla de otro hombre, lo cual sería, adulterio. Es mejor que si la pareja desea tener hijos, ellos adopten. Esta prevención del embarazo podría significar que el Señor permita que las parejas adopten, por lo tanto, tomarían cuidado de otros niños(as).

Objeciones

Algunos afirman que usar la esperma de otro hombre para permitir el embarazo de una mujer, no es moralmente incorrecto debido a que no hay un acto físico de adulterio involucrado y que no hay intención de adulterar. Además, si el marido está de acuerdo, entonces, ¿cómo podría existir adulterio?

Nosotros debemos ser muy cuidadosos en no permitir que situaciones éticas gobiernen los principios bíblicos. Dios ha ordenado que el esposo y su esposa, sean los portadores de los hijos dentro del lazo de pacto del matrimonio. Si se ha llevado a cabo o no un acto de adulterio no excusa el hecho de que el esperma de otro hombre con el cual la mujer no esté casada, haya entrado en su cuerpo.

 

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