¿Dice la Biblia algo con relación acerca del control de natalidad?

La Biblia no menciona el control de nacimiento, así que es un poco difícil decir si este es o no equivocado en un sentido absoluto. Debido a que la Biblia no lo condena abiertamente, nosotros tampoco. Bíblicamente, tener hijos es una bendición de Dios y un cumplimiento de Su mandamiento de multiplicarse y llenar la tierra (Gn 1:28). En todo caso, se nos ha dicho que tengamos hijos, nunca evitarlos. Pero esto, no es suficiente para establecer el tema. Un principio general de tener hijos es por la humanidad y no siempre por los individuos. Por ejemplo, tome a Jesús. Él no se casó ni tuvo hijos. Él no llevó a cabo ese mandamiento. Por lo tanto, debido a que Jesús nunca pecó, podemos concluir que el mandamiento de tener hijos es genérico para la humanidad y no necesariamente se intenta aplicarlo a cada individuo. Por lo tanto, parecería lógico que el control de nacimiento sería permitido en algún grado.

Si las parejas deciden practicar el control de la natalidad, ellas deben tener cuidado especial acerca del método a utilizar y que éste, no sea abortivo. Esto significa que el control de la natalidad no es aceptable si este hace que un óvulo fecundado, feto o bebé sea abortado. Esto, simplemente, no es lo correcto ya que en la Biblia se nos dice que no matemos (Ex 20:13).

Recuerde que la vida en el vientre es por naturaleza humana y no tenemos el derecho para destruirla arbitrariamente como un medio para el control de la natalidad. Sin embargo, vemos este control como permisible en la Biblia y algunas veces hasta sabio; dadas ciertas circunstancias. Vamos a mirar algunos ejemplos.

Enfermedad

Digamos que hay una mujer con una enfermedad congénita que puede manifestarse adversamente durante el embarazo y potencialmente o probablemente la podría matar. ¿Debería ella tomarse el riesgo sabiendo que un embarazo podría matarla? La escogencia sería de ella y no la condenaría por abstenerse de evitar el embarazo. Pero, ¿qué sucedería si ella ya tuviera hijos y debido a su edad, el siguiente embarazo llevaría un alto riesgo de matarla a ella y a su bebé? ¿Qué pasaría entonces? ¿Es apropiado el control de la natalidad? Creo que sí; ya que potencialmente preservaría la vida de la madre y aseguraría que sus hijos la tendrían para cuidar de ellos. En este caso, sería sabio ejercer el control de la natalidad.

Algunos dirían que en esto no se está confiando en Dios y que ella estaría tomándose las cosas en sus manos. Creo que esta es una lógica falsa. ¿No deberíamos entonces operar a un bebé recién nacido del corazón porque significaría que estamos tomándonos las cosas en nuestras propias manos? Después de todo, ¿no fue esa la forma como Dios creó a ese/esa niño(a)? Pero algunos dirán: No. Dios no hace a nadie con defectos. Guste o no, la Biblia no está de acuerdo: “Y Jehová el respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿o quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová?” (Ex 4:11).

Aparte de las implicaciones obvias de ese versículo, si Dios nos forma a nosotros en el vientre y algunas veces permite que ocurran defectos, entonces, ¿deberíamos nosotros hablar contra Su obra? Esta es una pregunta difícil, pero podemos decir con seguridad que Dios nos ha dado sabiduría para sanar la enfermedad. Por lo tanto, deberíamos buscar prolongar y mejorar la vida y si esto significa el control de la natalidad, entonces, pienso que es permisible.

Economía

¿No deberían dejar de tener las parejas hijos debido a su difícil situación económica? Esta es una pregunta difícil de responder debido a que tenemos que considerar que las personas tienen situaciones financieras diferentes. Dios dice que Él proveerá para nuestras necesidades y creo que Él proveerá para las necesidades de los hijos a las personas con escasos recursos financieros que decidan tener hijos. De otro lado, si una pareja apenas es capaz de alimentarse y su futuro económico es sombrío, ellos deberán orar y buscar la forma de ejercer sabiduría con relación al tiempo preciso para tener hijos. Ellos son responsables por sus hijos, y si no pueden cuidar de ellos, entonces, el control de la natalidad sería preferible hasta que la situación cambie.

Situacional

Esto presenta otro tema. ¿Qué pasaría si una pareja Cristiana vive en un lugar donde hay hambruna y las personas mueren diariamente? ¿Deberían entonces ellos tratar intencionalmente el control y tener hijos adicionales o deberían esperar hasta que el peligro pase? Pensaría que sería preferible esperar hasta que la situación cambie.

Conclusión

Debido a que la Biblia no trata el tema del control de la natalidad y debido a que la situación entre parejas es diferente, creo que el control de la natalidad no es un pecado; siempre y cuando el control no sea abortivo y se establezca que los motivos para hacerlo sean sabios y bíblicos.

 

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