El bautismo y Romanos 4

Por, Matt Slick

La justificación es la declaración legal de Dios por la que declara justo a un pecador delante de Él. Sólo los creyentes son justificados. Aquellos que son justificados han sido “salvados” de la ira de Dios; por lo tanto, todos aquellos que son justificados son salvos. Esta justificación está basada en la obra de Cristo, la cual es contada al creyente por la fe y no por obras.

La palabra “justificación” viene del griego “dikaíosis” e indica, “el acto de pronunciar justicia, justificación, absolución”. Su significado preciso está determinado por el verbo “dikaioo” que significa “justificar”.1

Comentarios de eruditos acerca de la justificación

  • “Para Pablo, justificación significa, el acto de Dios de perdonar los pecados de los hombres culpables, y por su gracia, considerar a los hombres justos, libres, a través de la fe en Cristo, no sobre el terreno de sus propias obras, sino por la representación del Señor Jesucristo al guardar la ley y en el derramamiento redentor de su sangre para beneficio de ellos”.2
  • “La justicia de Dios significa justificación. Legalmente, la justicia se le abona a los creyentes. El juicio de Dios logra hacer esto por remisión. La justificación no es simplemente 'como si', ya que la sentencia de Dios es soberana. Ni tampoco es el logro debido a la rectitud moral. Los justos son 'rectos' delante de Dios”.3
  • “El acto de Dios al declarar a los hombres libres de culpa y aceptables a Él”.4

Podemos ver que la justificación es un acto legal de Dios. Es “legal” ya que trata con la Ley y ésta —la justificación— es la obra de Dios, no la del hombre. Note por favor, que la justificación es comparada con la ira. Es importante entender esto, ya que nos muestra que la justificación realmente significa que una persona es justificada delante de Dios, que tiene paz para con Él y que es precisamente salvo de Su ira. Esta justificación se puede apreciar en los siguientes versículos:

  • Romanos 5:1: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo”.
  • Romanos 5:9: “Pues muchos más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira”.

Claramente, podemos ver que quien es justificado, está en paz con Dios y no enfrentará juicio. Esto, nos enseña, de forma rotunda que todos aquellos que son justificados son, en consecuencia salvos y que no existe ninguna diferencia entre la salvación y la justificación como algunos enseñan. En otras palabras, algunos enseñan, que la salvación y la justificación no son lo mismo y que una persona puede ser justificada pero no salvada. Obviamente, esto es ilógico y contrario a lo que las Escrituras enseñan.

La justificación es por fe, aparte de las obras

Una de las preguntas más importantes que se levantan en círculos teológicos es si nuestras obras juegan o no, algún papel en ser justificados delante de Dios. Algunos dicen que la sola fe no nos puede salvar y que debemos mostrar nuestra fe con buenas obras y que si no las mostramos, no podemos ser salvos. Esta posición es anti bíblica. Considere los siguientes versículos:

  • Romanos 3:28-30: “Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. 29 ¿Es Dios solamente Dios de los judíos? ¿No es también Dios de los gentiles? Ciertamente, también de los gentiles. 30 Porque Dios es uno, y él justificará por la fe a los de la circuncisión, y por medio de la fe a los de la incircuncisión”.
  • Romanos 4:5: “mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia”.
  • Romanos 10:4: “porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree”.
  • Romanos 11:6: “Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra”.
  • Gálatas 2:16: “sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado”.
  • Filipenses 3:9: “y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe”.

Podemos ver que Pablo separa la fe de las obras y declara que por las obras de la Ley nadie es hecho justo delante de Dios. Específicamente nos dice a nosotros, que aquel que no hace obras sino que cree, es el que es justificado (Romanos 4:5). Por lo tanto, sólo el creer es lo que nos justifica, aparte de cualquier obra. De esta forma, Pablo, a través  de la Escritura inspirada, niega las obras como una opción para nuestra justificación delante de Dios. Esto significa que lo único que queda es la fe, solamente la fe.

El bautismo y la justificación

¿Cómo se obtiene la justificación? ¿Es solamente por fe o es por fe y algo más? ¿Es por fe y el bautismo? ¿Es por fe y la manifestación de nuestras buenas obras?

En el contexto de aquellos que creen que el bautismo es necesario para la salvación, una persona no puede ser declarada por Dios salva por la sola fe. Debe ser salva por la fe y el bautismo. Esto significaría que si una persona en su lecho de muerte, y quien es visitado por el capellán del hospital, escucha la predicación del evangelio, cree en Cristo por la fe, recibiéndolo, cree que Él es Dios en carne, quien murió y resucitó físicamente en Su mismo cuerpo, ¿iría al infierno si no es bautizado antes de su muerte? La conclusión lógica de la posición que requiere el bautismo para salvación es que esa persona se condenaría.

¿Puede ser esto verdad o encontramos en la Escritura la enseñanza de que la justificación ocurre por la fe sin algo más que esté involucrado? La respuesta es simple: La justificación es solamente por fe, no por fe y algo más. Lo demostraremos seguidamente.

Romanos 4

Vemos en Romanos 4 una declaración de justificación solo por fe. Vamos a empezar mirando los primeros seis versículos de la Versión Reina Valera 1960:

  • Romanos 4:1-6: “¿Qué, pues, diremos que halló Abraham, nuestro padre según la carne? 2 Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios. 3 Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. 4 Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; 5 mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia. 6 Como también David habla de la bienaventuranza del hombre a quien Dios atribuye justicia sin obras”.

Note que en el v. 3, Abraham le creyó a Dios (tuvo fe en Dios) y que este creer le fue contado para justicia. La palabra “contada, considerada”, viene del griego “logízomai”; y significa, “contar, considerar, tener en cuenta, hacer un recuento de, una cosa contada a, etc.”5 Esta significa, “primeramente, considerar, ya sea por cálculo o por imputación”.6 La Nueva Biblia Estándar Americana, la Versión Estándar Revisada y la Versión Estándar Americana usan “contada”; así como también la VRV 60. El punto del texto es simplemente, que Abraham fue justificado delante de Dios por fe.

En el v. 5, Pablo dice: “mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia”. Debido a que Abraham fue justificado por fe, así también, nosotros ahora que no obramos, sino que creemos, también somos justificados por fe. Aquel que cree es justificado por fe ya que “…su fe le es contada por justicia”, de la misma forma como le fue contada a Abraham.

Note que el énfasis es en el creer y solamente en el creer ya que Pablo específica y claramente designa a la fe, aparte de cualquier clase de obra.

Algunos pueden objetar diciendo que Abraham era del Antiguo Testamento y del Antiguo Pacto, y que nosotros estamos bajo el Nuevo Pacto y debemos ser bautizados para ser salvos. Pero esto no puede ser así, debido a que Pablo nos dice que Abraham fue justificado por fe, relacionando entonces la justificación de Abraham al tiempo presente cuando dice, “mas al que no obra [hablando de nosotros ahora], sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia” (v. 5). Pablo abarca tanto el Antiguo como el Nuevo Pacto y tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento, y toma el ejemplo de la justificación de Abraham por fe e igualándola a la justificación en el tiempo actual.

Una vez más y para revisar este punto crítico, releamos lo que Pablo dice:

  • Romanos 4:3-5: “…Creyó Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. 4 Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda; 5 mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia”.

Pablo contrasta lo sucedido a Abraham con lo que sucede con nosotros en este tiempo. Él nos coloca a todos en el mismo barco de la justificación por fe. En el v. 3, Pablo habla acera de Abraham, el cual fue justificado por fe, y en el v. 5, dice que aquel que cree “en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia”.

¿La Ley Mosaica?

En el v. 4, no se hace referencia a la Ley Mosaica. En este versículo Pablo habla de las obras y del salario pero con referencia a que esas “obras” son las cosas trabajadas con las manos, y que merecen un salario por lo que es llevado a cabo. En el v. 5, Pablo nos dice: “mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia”, diferenciando así, cualquier tipo de salario con el favor inmerecido de la fe, y por ende, de la justificación. La confianza o entrega constante a Dios es el primero y único requisito que se exige del hombre que es declarado justo. Y aun así, esta confianza o entrega no puede ser considerada como obra: Es sólo, el favor inmerecido de Dios.

Pablo quiere que entendamos este punto claramente. Él continúa y dice:

  • Romanos 4:8-11: “Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado. 9 ¿Es, pues, esta bienaventuranza solamente para los de la circuncisión, o también para los de la incircuncisión? Porque decimos que a Abraham le fue contada la fe por justicia. 10 ¿Cómo, pues, le fue contada? ¿Estando en la circuncisión, o en la incircuncisión? No en la circuncisión, sino en la incircuncisión. 11 Y recibió la circuncisión como señal, como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso; para que fuese padre de todos los creyentes no circuncidados; a fin de que también a ellos la fe les sea contada por justicia”.

Pablo nos dice que la justificación de Abraham fue antes de que fuera circuncidado. Este sello de justicia, en el v. 11, es la circuncisión; no como si esta fuera lo que salvó a Abraham; o lo que lo llevó a ese estado de justicia con Dios, sino repito, “como sello de la justicia de la fe que tuvo estando aún incircunciso.” Abraham no fue justificado por la fe después de haber sido circuncidado; él fue justificado por la fe aparte de la circuncisión. Obviamente, esto sucedió antes de la circuncisión.

  • Romanos 4:12-18: "y padre de la circuncisión, para los que no solamente son de la circuncisión, sino que también siguen las pisadas de la fe que tuvo nuestro padre Abraham antes de ser circuncidado. 13 Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. 14 Porque si los que son de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la promesa. 15 Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión. 16 Por tanto, es por fe, para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que es de la fe de Abraham, el cual es padre de todos nosotros 17 (como está escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes delante de Dios, a quien creyó, el cual da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen. 18 El creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, conforme a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia".

En el v. 16, Pablo iguala la fe y la gracia. Esta promesa, es la gracia inmerecida. Esta promesa es para todos los descendientes de Abraham, no solamente los judíos que siguen la Ley, sino también aquellos que son, “de la fe de Abraham”, a los que participan de esta fe. Abraham, a quien Dios le dijo que en él, todas las naciones de la tierra serían bendecidas (incluyendo a los gentiles), es el padre de todos aquellos que son justificados por fe:

  • Gálatas 3:29: “Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa”.

Si Abraham fue justificado por la fe antes de que fuera circuncidado y antes de que ofreciera a Isaac –o  sea, antes de demostrar su fe por sus obras, entonces nosotros también somos justificados por fe antes de ser circuncidados espiritualmente; o sea, al ser sepultados con Cristo en el bautismo por lo que dice Colosenses 2:11-12 (“En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo; 12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos”). Así es, somos, ¡espiritualmente circuncidados!

Pablo presenta una enérgica comparación entre la circuncisión y el bautismo. La circuncisión en el Antiguo Testamento representaba la futura circuncisión del corazón; esto es, representaba la señal y el sello del evangelio. En Gálatas 3:8 Pablo dice: “Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones”. Note que el pacto Abrahámico es llamado el evangelio (la buena nueva). Y esta cita, es de Génesis 12:3: “…y serán benditas en ti todas las familias de la tierra”, la cual es anterior a la circuncisión y antes de que Abraham ofreciera a Isaac. En otras palabras: antes de que Abraham hiciera algo por sí mismo.

Pablo nos dice que la circuncisión del corazón se muestra al ser sepultados en el bautismo. Si Pablo hace tan enérgica comparación entre la circuncisión y el bautismo, entonces, necesitamos examinar si el bautismo o no, como la circuncisión, es considerado bíblicamente, una obra.

¿Es el bautismo una obra?

Aquellos que sostienen la regeneración por el bautismo, dicen que es necesario ser bautizado en agua para poder ser salvo; pero que el bautismo en sí, dicen ellos, no es una obra ya que es algo que no se hacen ellos mismos; sino que es algo que les hacen a ellos. Pero el mismo argumento puede ser aplicado a la circuncisión. La circuncisión era algo que los judíos no se hacían a sí mismos: era algo que les hacían a ellos. Pero aun así, Pablo condena a aquellos que tratan de circuncidar como un medio de completar o perfeccionar el proceso de ser justificados solamente por fe.

  • Gálatas 3:1-4: "¡Oh gálatas insensatos! ¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como crucificado? 2 Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley, o por el oír con fe? 3 ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el Espíritu ahora vais a acabar por la carne? 4 ¿Tantas cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano”.

Pablo condena, abiertamente, aquellos que tratan de terminar por el esfuerzo de la carne lo que ya fue iniciado por el Espíritu. Inclusive, Pablo menciona nuevamente el mismo versículo acerca de Abraham: “Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia” (v. 6). Claramente, Pablo nos está diciendo que la justificación es por fe, no por fe y circuncisión, ni fe y algo más, ni tampoco fe y bautismo.

Pablo continúa, y menciona la circuncisión:

  • Gálatas 5:2-6: “He aquí, yo Pablo os digo que si os circuncidáis, de nada os aprovechará Cristo. 3 Y otra vez testifico a todo hombre que se circuncida, que está obligado a guardar toda la ley. 4 De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis caído. 5 Pues nosotros por el Espíritu aguardamos por fe la esperanza de la justicia; 6 porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale algo, ni la incircuncisión, sino la fe que obra por el amor”.

Pablo, abierta y directamente, condena a aquellos que buscan completar la obra de Dios en la cruz con un esfuerzo humano como es la circuncisión. Entonces dice, que aquellos que buscan la circuncisión están bajo la obligación de mantener toda la ley. ¿Por qué? Porque estaban creyendo en una obra recibida pasivamente (como la circuncisión) en combinación con la fe, y no estaban creyéndole a Dios solamente por la fe. Así pues, Pablo fundamentalmente, condena a los gálatas porque estaban agregándole un requisito a la fe, al decir que había necesidad de algo más para hacer y así, poder ser salvo.

¿Qué podemos ver en Romanos 4:1-18?

Podemos llegar a conclusiones desde el texto bajo examen.

  1. v. 2: Abraham no fue justificado por las obras delante de Dios.
  2. v. 3: Abraham le creyó a Dios y su fe le fue contada como justicia.
  3. v. 4: Pablo habla de las obras más allá del alcance de la Ley Mosaica.
  4. v. 5: Aquellos de nosotros que no trabajamos sino que creemos, somos justificados por fe.
  5. v. 6: Ser declarado justo es aparte de las obras humanas.
  6. v. 9: La fe le fue contada a Abraham como justicia.
  7. v. 10: Abraham fue justificado por fe antes de la circuncisión.
  8. v. 11: La circuncisión es un sello de la justicia que es por fe el cual ya tenía antes de ser circuncidado.

Romanos 5

  • Romanos 5:1-2: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. 2 por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios”.

Pablo entonces continúa diciendo: “Justificados, pues, por la fe”. Aquí, el único contexto disponible para nosotros se encuentra en Romanos 4 donde Pablo nos dice que Abraham fue justificado por fe, aparte de cualquier obra, de cualquier sello, de cualquier señal y de cualquier ceremonia ya fuera ésta llevada o no a cabo pasiva o activamente. Del Antiguo Testamento Pablo nos ha enseñado la doctrina de la justificación por fe y lo ha hecho señalando que Abraham fue justificado por fe, aparte de cualquier cosa que él haya hecho o que le hayan hecho a él.

Por lo tanto, podemos ver que el bautismo no es necesario para la salvación. Somos justificados por fe, no por fe y algo más.

Objeciones Respondidas

  1. El Bautismo no es una obra debido a que éste se nos hace a nosotros; no es algo que hagamos.
    1. Esto fue respondido anteriormente en la condenación que Pablo hace de la circuncisión, la cual es también hecha al ser humano. Por lo tanto, no es algo que la persona haga. Pablo, rechaza ésta como una obra, sin importar si la misma nos la hace alguien a nosotros.
    2. Si una persona es justificada por la fe, entonces, es solamente justificada por la fe. La fe en Dios es lo que la justifica. Si esa persona es justificada por fe, y después es bautizada, entonces, no es justificada por fe, sino por la fe y el bautismo.
    3. La fe es creer. Si somos justificados por fe, somos justificados al momento de creer. Pero si somos justificados por la fe cuando nos bautizamos, no estamos siendo justificados por la fe al creer; porque como dijimos antes, la fe y el creer ocurren antes del bautismo; no al momento del bautismo. Si el bautismo fuera necesario para salvación, no seríamos justificados por la fe, ya que obtendríamos la fe al momento de ser bautizados y no, antes. Por lo tanto, el bautismo de regeneración niega la justificación por fe. Si la fe es combinada con una acción para poder traer justificación, entonces no es justificación por fe, sino justificación por fe y algo más.
  2. Pero no se dice que somos justificados como lo fue Abraham.
    1. Sí lo dice. Pablo nos dice que Abraham fue justificado por fe y relaciona entonces la justificación de Abraham al tiempo presente cuando dice, “mas al que no obra, [hablando de nosotros ahora] sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia” (Ro 4:5). Pablo abarca tanto el Antiguo como el Nuevo Pacto y tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento, y toma el ejemplo de la justificación de Abraham por fe y la iguala a la justificación para el día presente.
  3. Esto dice que los judíos estaban buscando ser justificados por la Ley. Pero nosotros, los que creemos que el bautismo es necesario para la salvación, no estamos de acuerdo con ser justificados por la Ley.
    1. Si Ud. está o no de acuerdo con esto, no cambia el hecho de que Pablo condenó a aquellos que buscaban ser justificados con la circuncisión para completar su fe. Recuerde Colosenses 2:11-12, donde Pablo, claramente, compara el bautismo y la circuncisión. Los gálatas habían escuchado el evangelio de salvación y de la fe en Cristo, pero se les estaba diciendo que una “pequeña obra” era necesaria para que ellos recibieran esa justificación. ¿Por qué entonces, Pablo los condena? Porque una persona es justificada por la fe. Una persona, o es justificada cuando cree o no ha sido todavía justificada.
  4. Podemos ser justificados antes de ser salvos y al final, no ser salvos así hayamos sido justificados.
    1. Éste es un argumento ignorante. Ser justificado significa que Dios ha declarado que esa persona es, legalmente, justa en Su presencia. Esto significa que ha sido salva del justo juicio de Dios. Por lo tanto, aquellos que son justificados sí son salvos.
  5. Según Santiago 2:19, la fe de Abraham no fue como la de los demonios. Esta fe tuvo obras, pero después de la fe. Por lo tanto, primeramente la fe, combinada posteriormente con sus obras, salvó a Abraham.
    1. Santiago está hablando acerca de la fe falsa y verdadera. Los demonios tienen fe falsa, la cual no llevó a buenas obras. Pero la fe verdadera es manifestada delante de los demás por las acciones. Esta es la razón por la cual Santiago 2:14 empieza su discurso mencionando la fe muerta, e inmediatamente pasa a explicar lo que realmente es la fe verdadera. Para más información acerca de esto, ver: ¿Somos Justificados por Fe (Romanos) o por Obras (Santiago)?
  6. Santiago dice que somos justificados por obras
    1. “Santiago habla tres veces acerca del ser justificados por obras. La referencia es acerca de la justificación presente. Abraham es un hombre justo cuyas obras son reconocidas. Esto no se dice para entrar en polémica contra el pensamiento Paulino, sino para poder enfatizar que la fe verdadera no es inactiva sino activa. (Santiago 2:21ss)”.7 Una vez más, ver: ¿Somos Justificados por Fe (Romanos) o por Obras (Santiago)?
  7. La fe es algo que nosotros hacemos, así que su idea es inválida
    1. Esto muestra que la persona que está objetando no entiende que Pablo contrasta la fe con cualquier obra. Así entonces, desde el momento en que la fe es comparada con las obras, está excluida de la categoría de la obras. Decir que la fe es algo que nosotros hacemos para igualar posteriormente a las obras, es una aseveración absurda, debido especialmente a que es Dios quien nos concede el que nosotros creamos (Filipenses 1:29). Nuestro creer es en la obra de Dios (Juan 6:28-29) y nacemos de nuevo no por nuestra propia voluntad. (Juan 1:13).
  8. Pedirle a Jesús que lo salve, que lo perdone de sus pecados es, “hacer algo”
    1. Pedirle a Jesús que lo perdone de sus pecados es un recurso al que apelamos por la fe en el Señor. Jesús nos dijo que pidiéramos cualquier cosa y que lo haría (Juan 14:14) y estamos para invocar Su nombre (1ª Corintios 1:2). Orarle a Cristo no es una obra, ni una ceremonia, sino un requisito de nuestra fe, lo cual es un resultado de la obra de Dios en nosotros. Es Dios quien nos concede el creer (Filipenses 1:9). Nuestra fe es la obra de Dios (Juan 6:28-29), y nacemos de nuevo, pero no, por nuestra propia voluntad (Juan 1:13).
    2. Esta objeción falla al no distinguir entre dos categorías: la fe y las obras. La fe es un creer en la obra de Dios. Aun cuando es algo que hacemos, como el creer, no es nuestra obra, sino la obra de Dios (Jn 6:28-29) y no cae dentro de la categoría de las obras contra las cuales Pablo estaba llevando a cabo tan severo contraste.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Vine, W., & Bruce, F. (1981; Publicado en forma electrónica por Logos Research Systems, 1996). "El Diccionario Expositivo de Vine de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento: W. E. Vine; Antiguo Testamento, editado por F. F. Bruce" ("Vine's Expository dictionary of Old and New Testament words : W.E. Vine ; Old Testament edited by F.F. Bruce"). (Edición electrónica). Old Tappan NJ: Revell.
  • 2. "El Nuevo Diccionario de la Biblia" ("The New Bible Dictionary"), Wheaton, Illinois: Tyndale House Publishers, Inc. 1962.
  • 3. Kittel, Gerhard, y Friedrich, Gerhard, Editores, "El Diccionario Teológico del Nuevo Testamento, Abreviado en un volumen" ("The Theological Dictionary of the New Testament, Abridged in One Volume"), Grand Rapids, Michigan: William B. Eerdmans Publishing Company. 1985.
  • 4. Strong, J. (1996). "La Concordancia Exhaustiva de la Biblia: Muestra cada palabra del texto de la versión común en Inglés de los libros canónicos y caso de cada palabra en orden regular" ("The exhaustive concordance of the Bible : Showing every word of the test of the common English version of the canonical books, and every occurrence of each word in regular order".) Edición electrónica. (G1347). Ontario: Woodside Bible Fellowship.
  • 5. Ibíd.
  • 6. Ibíd.
  • 7. Kittel, Gerhard y Friedrich.

 

 

 

 
 
CARM ison