El Hombre

El Hombre es la creación directa de Dios. En el Huerto del Edén, Dios hizo al hombre bueno. Él hizo a la mujer del hombre.

“Entonces dijo Dios: ‘Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra  semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en  toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.’ 27Y creó Dios al hombre a  su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.” (Gn 1:26-27; ver también  2:7, 21-23).

Debido a que Adán fue hecho a la imagen de Dios, y que nosotros somos sus descendientes, somos diferentes a los animales. Adán tuvo el aliento de vida en él, mientras que los animales no. (Gn 2:7). A Adán también se le dio dominio sobre los animales; adicionalmente, de haber sido hecho a la imagen de Dios, significa que es valioso. Todas las personas son valiosas debido a esto.

Ser hecho a la imagen de Dios significa que tenemos un alma, que podemos razonar, conocer a Dios, adorarlo y amarlo. Los animales no lo pueden hacer. Nosotros tenemos valores morales y capacidad para conceptos abstractos. El humano es una hermosa creación de Dios.

Dios está interesado en el hombre. El hombre es el objeto de la obra creadora y redentora de Dios. Dios nos ama (Jn 3:16), nos provee (Mt 5:43-47) y nos ha ofrecido redención para nosotros a través de Su Hijo. (Jn 3:16).

Sin embargo y originalmente Adán y Eva eran puros y sin pecado. Pero debido a que ellos se rebelaron contra Dios, se hicieron pecadores. Como resultado, sus hijos heredaron la naturaleza pecadora de sus padres. Hoy día, muchos Cristianos no aceptan la enseñanza de que tenemos naturaleza pecadora; pero es la verdad. Por naturaleza, somos pecadores, merecedores de condenación. (Ef 2:3). Claro está, que no somos tan pecadores como podemos serlo; pero estamos tocados por el pecado. Considere las siguientes Escrituras con relación a la naturaleza humana:

  • Nuestros corazones son engañosos y perversos: Jer 17:9.
  • Nuestros corazones están llenos de maldad: Mr 7:21-23.
  • Amamos más las tinieblas que la luz: Jn 3:19.
  • Somos injustos, no entendemos, no buscamos a Dios: Ro 3:10-12.
  • Somos débiles e impíos: Ro 5:6.
  • Estamos muertos en nuestros delitos y pecados: Ef 2:1.
  • Por naturaleza, somos hijos de la ira: Ef 2:3.
  • No podemos entender las cosas espirituales: 1 Co 2:14.

Pero gracias a Dios y a Su redención en Cristo, que somos nuevas criaturas. (2 Co 5:17). Debido a que el Espíritu Santo habita en nosotros, podemos entender las cosas espirituales, buscar a Dios y no ser más impíos. Este es el beneficio de la obra redentora de Dios en nosotros. Así que aún cuando estábamos muertos en nuestros pecados y delitos, ahora estamos vivos en Cristo. Aún cuando no queríamos a Dios, ahora, sí lo queremos.

Dicotomía o Tricotomía

¿Estamos hechos de dos partes (cuerpo y alma) o de tres partes (cuerpo, alma y espíritu)? Los teólogos han debatido acerca de este tema por siglos y todavía no existe una declaración ortodoxa fianl de cuál es la verdad.

La dicotomía es un término que significa una división en dos partes: Cuerpo y Alma. Las palabras “espíritu” y “alma” son con frecuencia intercambiables; y por lo tanto, la posición dicótoma sostiene que el hombre está comprendido de dos partes. Note los siguientes versículos usados para sostener esta posición.

  • “Entonces María dijo: ‘Engrandece mi alma al Señor; 47Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador.’” (Lc 1:46-47).
  • “Con mi alma te he deseado en la noche, y en tanto que me dure el espíritu dentro de mí…” (Is 26:9).
  • Para el término “Cuerpo y Alma”, ver Mt 6:25; 10:28.
  • Para el término “Cuerpo y Espíritu” ver 1 Co 5:3, 5.

Tricotomía es un término que significa una división en 3 partes: Cuerpo, Alma y Espíritu. Con los siguientes versículos, “espíritu” y “alma” parecen ser diferentes.

  • “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.” (1 Ts 5:23).
  • “Porque la Palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.” (He 4:12).

¿Importa realmente si Usted cree en la dicotomía o en la tricotomía? No. Sin embargo hay una palabra de advertencia. Existen iglesias que enseñan que es posible que los Cristianos sean poseídos por demonios. Estos grupos sostienen la posición tricótoma. Sostienen que es posible que una parte de una persona esté poseída pero la otra no. Por ejemplo, ellos podrían alegar que el espíritu de una persona puede ser poseído más no el alma. Otros toman la posición contraria y declaran que el alma de una persona puede ser poseída más no el espíritu. Esto es problemático ya que no existe ningún registro en la Escritura acerca de Cristianos poseídos que especifique cualquiera de estos casos. Además, ¿cómo puede una persona en la que habita el Espíritu Santo también ser habitado por un demonio?

Sin embargo, esto no significa que la posición tricótoma está equivocada. Hay muchos eruditos divididos acerca del tema debido al error en la posesión demoníaca Cristiana.

En conclusión, es una cosa maravillosa que Dios hubiera creado el universo, lo hubiera poblado con personas, y amarnos tanto que Él moriría para salvarnos y traernos a Él. ¡Éste es el gran Dios a quien servimos y amamos!

 

Este artículo también está disponible en: inglés.

 

 

 

 
 
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