El impulso para pecar está en la sangre

Los venenos que producen el impulso para cometer suicidio, asesinato o robar están en la sangre
El Atalaya, Septiembre 15, 1961, página 563-565
“Usando al Vida en Armonía con la Voluntad de Dios”

  • “La sangre de cualquier persona es en realidad la persona misma. Ésta contiene todos los rasgos singulares del individuo desde su origen. Esto incluye las contaminaciones hereditarias, susceptibilidad a las enfermedades, venenos debido a su forma de vida personal, hábitos de comida y bebida… Los venenos que producen el impulso para cometer suicidio, asesinato o robar están en la sangre.” (El Atalaya, Septiembre 15, 1961, página 564).

Comentario: Esta de por sí, es una cita fascinante. Es increíble y a la vez ridículo, pensar que tales pecados residen en la sangre que recorre nuestro cuerpo. La verdad es que, por naturaleza somos pecadores, pero no por el hecho de que el pecado resida en la sangre.

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…continúa…

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PERSONALIDAD INFLUENCIADA

Aquellos que están más inclinados a colocar su confianza en el aprendizaje de los hombres que en la sabiduría de Dios pueden sentir que el cuidado ejercitado en la selección de los donantes de sangre hace posible evitar todos esos peligros. Pero considere los hechos. Probablemente le horrorizara saber que se han hecho transfusiones de sangre de personas muertas a los cuerpos de pacientes en los hospitales y que reportes de Rusia y España muestran que esto es exactamente lo que se hace allá; y aún en los Estados Unidos de América se han llevado a cabo experimentos con transfusiones de sangre tomadas de cadáveres. Claro está, que posiblemente esta no es la práctica común en su comunidad. Pero la revista Time de Mayo 26, 1961, reporta…

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…el caso de una mujer de 49 años en el Hospital General Pontiac a quien se le dieron dos pintas de sangre provenientes del cadáver de un niño de 12 años el cual se había ahogado en un lago cercano y quien había estado muerto por más de dos horas y media o tal vez tres horas. Que también desde 1935 un doctor en un suburbio de Chicago había usado una técnica similar a la de los Rusos, y que este doctor en Estados Unidos registraba cerca de treinta y cinco transfusiones de sangre de cadáveres en dos años. Tal vez la persona que recibió esta sangre es un familiar nuestro que esté vivo, un individuo honrado, con una vida limpia. ¿Nos da esto seguridad? No; esto no quitará el peligro de una reacción debido a la incompatibilidad; ni tampoco garantiza que el individuo no pueda ser el portador de alguna enfermedad, tal vez desconocida para él/ella mismo(a). Sin embargo, en la mayoría de los casos, la persona que recibe la sangre no tiene la menor idea de quién es el donante. Alguna de esta sangre puede venir de personas saludables; o alguna de alcohólicos y degenerados. A los criminales en las cárceles se les da la oportunidad de donar sangre. Por ejemplo, el periódico New York Times de Abril 6, 1961, informó: “En el día de hoy, presos de la Prisión de Sing Sing en Ossining estarán donando sangre a la Cruz Roja.” ¿Un acto loable? Tal vez no tan beneficioso como le quieren hacer creer a los hombres y a la comunidad.

Cuando los Israelitas estaban preparándose para entrar a la Tierra Prometida, Jehová llevó a Moisés a que les repitiera su ley prohibiéndoles el consumo de sangre. Él dijo como está registrado en Deuteronomio 12:25: “No debes comerla, para que les vaya bien a ti, y a tus hijos después de ti, porque harás lo que es recto a los ojos de Jehová.” Una edición del Pentateuco editada por J. H. Hertz tiene una nota al pie de página con esta expresión “para que les vaya bien a ti,” de la cual dice: “Ibn Ezra sugiere que el uso de la sangre tendría un efecto desmoralizador en la naturaleza moral y física, y pasaría a contaminar hereditariamente a generaciones futuras.” El punto es interesante, y puede ser aplicado en el tema de las transfusiones de sangre como es testificado por doctores médicos: Por ejemplo, el Doctor Alonzo Jay Shadman dice en su libro ¿Quién es su Doctor y Por Qué?: “La sangre de cualquier persona es en realidad la persona misma. Ésta contiene todos los rasgos singulares del individuo desde su origen. Esto incluye las contaminaciones hereditarias, susceptibilidad a las enfermedades, venenos debido a su forma de vida personal, hábitos de comida y bebida… Los venenos que producen el impulso para cometer suicidio, asesinato o robar están en la sangre.” Y el Doctor Américo Valérico, brasilero y cirujano por más de cuarenta años está de acuerdo. Dice él que “la demencia moral, las perversiones sexuales, la represión, los complejos de inferioridad, los crímenes menores son seguidos con frecuencia y despertados por transfusiones de sangre.” La prensa pública reconoce que las organizaciones cuyos suministros de sangre son considerados confiables, provienen, de transfusiones de sangre por parte de criminales los cuales tienen tales características. Ciertamente, nadie que esté tratando de dejar las obras de la carne y que use su vida de la forma como Dios la dirige a través de su Palabra va a colocarse en tal clase de futuro ruinoso. Ro 12:2; Ef 4:22-24.

DEMOSTRANDO FE EN EL DADOR DE VIDA

¿Qué significan estos hechos en el caso de un Cristiano que ha sufrido gran pérdida de sangre y tiene necesidad de un tratamiento? ¿Hay algo que pueda hacerse? ¿Simplemente tiene que esperar y morirse? No. Los testigos de Jehová no tienen objeciones religiosas…

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…a algún tratamiento el cual no tenga conflictos con la ley de Dios y el hecho es, que otros tratamientos están disponibles. Los doctores que reconocen al hombre como una creación de Dios, más que un producto de la evolución, están más inclinados a entender que el cuerpo humano ha sido dotado por Dios con poderes recuperativos maravillosos, y que ellos cooperan con estos en vez del sentimiento que produce la prohibición en el uso de la sangre como barrera para la recuperación. Nuestros propios cuerpos están equipados maravillosamente para enfrentar emergencias, aún aquellas ocasionadas por la perdida de sangre. (Sal 139:14).

…continúa…

 

Este artículo también está disponible en: inglés.

 

 

 

 
 
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