El Mormonismo al Descubierto: Testimonio de Artemas Cunningham

Artemas Cunningham, de Perry, condado de Genuga, declara a continuación:

“En el mes de Octubre de 1811, salí del municipio de Madison a Conneaut, con el propósito de asegurar una deuda que me tenía Solomon Spalding. Permanecí casi dos días para llevar a cabo mi objetivo, el cual finalmente fui incapaz de hacer. Lo encontré privado de los medios de pagar sus deudas. La única esperanza que tenía para pagar alguna vez sus deudas parecía descansar en la venta de un libro, el cual había estado escribiendo. Él intentó convencerme de la naturaleza del carácter del libro, el cual reuniría las características para venderse rápidamente. Antes de que me mostrara sus manuscritos, entró en una explicación verbal de su bosquejo, diciendo que éste era una historia fabulosa o romántica acerca del primer asentamiento en este país, dando a entender que era un registro encontrado enterrado en la tierra, o en una cueva y que presentaba el estilo de escritura antigua. Entonces, cuando estábamos sentados, me mostró sus manuscritos y pasó una buena parte de la noche leyéndomelos y conversando acerca de estos. Recuerdo bien el nombre de Nefi, el cual parecía ser el héroe principal de la historia. Lo recuerdo tan claramente, como si fuera ayer, debido a la continúa repetición de la frase “Yo Nefi”, aunque si bien las características generales de la historia hayan pasado por mi memoria a través de un lapso de 22 años. Intentó dar cuenta de las numerosas antigüedades que se encuentran en este continente y señaló que después de que esta generación pase, su registro de los primeros habitantes de América sería considerado como auténtico, así como lo es cualquier otra historia. Soy totalmente de la opinión que el bosquejo de la Biblia Mormona, la cual había examinado parcialmente, había sido escrita por Solomon Spalding antes de que se fuera de Conneaut.”

Declaraciones tan importantes como esta, podrían ser multiplicadas por tiempo indefinido; pero lo consideramos innecesario. Aquí estamos dispuestos a dejar la pregunta en las manos de cualquier jurado inteligente, con una seguridad de que el veredicto sería que Solomon Spalding escribió primeramente los incidentes principales del Libro de Mormón, y no como dice la familia Smith, que fueron encontrados por ellos, mientras excavaban buscando oro, y que su contenido sería posteriormente atribuido al Ser Supremo.

Pero nuestras investigaciones no terminaron aquí. Si era posible, nuestro siguiente objetivo era averiguar los planes que Spalding tenía de sus manuscritos. Con este propósito un mensajero fue despachado para que buscara a la viuda de Spalding, la cual estaba viviendo en Massachusetts. Por ella supimos que por casi dos años Spalding residía en Pittsburg, después de que se alejó del municipio de Amity, Condado de Washington, Pa. Que allí vivió y murió en 1816. Entonces su viuda, la cual se casó nuevamente, se mudó al Condado de Onondaga, N.Y., y vivió en el Condado de Otsego trasladándose posteriormente a Massachusetts. Ella declara que Spalding tenía una gran variedad de manuscritos y recuerda que uno tenía por titulo el “Manuscrito Encontrado”, pero que de su contenido ella ahora no tiene ningún conocimiento.

Mientras ellos vivían en Pittsburgh, ella cree que éste manuscrito fue llevado una vez a la oficina de impresión de Patterson & Lamdbin; pero si éste fue o no regresado a la casa nuevamente, ella no está segura: sin embargo, si éste fue regresado, lo fue con sus otros escritos, metidos en un baúl que ella había dejado en el Condado de Otsego, N.Y. Esta es toda la información que podía ser obtenida de ella, excepto que mientras el Sr. Spalding vivía, albergaba una fuerte antipatía a la Institución Masónica, y que podría explicar la razón del porqué con tanta frecuencia se mencionaba en el Libro de Mormón. También el hecho de que el Sr. Spalding, al final de su vida, se inclinó a la infidelidad, es establecido por una carta escrita por él mismo, la cual está ahora en nuestro poder.

El baúl al cual se refirió la viuda, fue posteriormente examinado, y se encontró que sólo contenía un libro M.S. con la letra de Spalding, y que contenía cierta cantidad de papel. Este es un romance, el cual, había sido supuestamente traducido del Latín, encontrado en 24 rollos de pergamino en una cueva, en los bancos del Arroyo Conneaut, pero escrito en estilo moderno y el cual daba un registro fabuloso de un barco que había llegado a la costa Americana y que procedía de Roma a Gran Bretaña, poco antes de la era Cristiana, y cuando este país estaba habitado por los Indios. Este viejo libro M.S. había sido mostrado a muchos de los testigos que precedieron, los cuales lo reconocieron como de Spalding, y les dijo a ellos que había alterado su primer plan de escritura, yendo más hacia atrás con las fechas y escribiendo en el estilo de escritura antigua, con el fin de que pareciera más antiguo. Ellos dicen que éste no se parece en nada al “Manuscrito Encontrado”.

Entonces aquí, nuestros escuderos cesan parcialmente después de los hechos con relación a este tema. Hemos mostrado bastante que el diseño del Libro de Mormón es la unión productiva de Solomon Spalding y de algunos otros truhanes, o  si es lo que éste pretende ser, el Señor Dios ha condescendido gentilmente en revelarle a Smith su voluntad, a través de lo espectacular, para colocar delante de él y para su uso apropiado, los escritos y nombres de los hombres los cuales fueron inventados hace tiempo por una persona en la tumba. Por lo tanto, habiendo establecido el hecho, que la mayoría de los nombres y los incidentes principales contenidos en la biblia Mormona, fueron originados por Solomon Spalding, y que no es muy importante, como imaginamos, para mostrar el camino y la manera como ellos cayeron en las manos de la familia Smith. Sin embargo, para hacer esto, hemos hecho algunas averiguaciones.

Fue deducido inmediatamente que alguna luz podría ser derramada sobre este tema, y el misterio revelado, solicitándolo a Patterson & Lambdin, en Pittsburgh. Pero una vez más aquí, la muerte había interpuesto una barrera. Este negocio fue disuelto y terminado desde hace muchos años, y debido a la muerte de Lambdin hace aproximadamente ocho años. El Sr. Patterson dice que él no tiene el recuerdo de tal número de manuscritos llevados allá para ser publicados, ni hubiera sido probable que él los hubiera visto, debido a que en ese tiempo, el negocio de la impresión era conducido totalmente por Lambdin. Sin embargo, dice él, que muchos libros M.S. y panfletos fueron traídos a la oficina en ese tiempo, los cuales permanecieron por años en sus estantes, sin haber sido impresos o aún revisados. Ahora, que el libro de Spalding no puede ser encontrado o se escuchó de éste después de haber sido traído a este establecimiento, existe la más fuerte presunción que permaneció aislado en ese lugar hasta aproximadamente el año de 1823 o 1824, tiempo en el cual Sidney Rigdon se ubicó en esa ciudad. Hemos sido informados por fuentes creíbles que él se encontraba en términos de intimidad con Lambdin, siendo visto frecuentemente en su tienda. Rigdon residió en Pittsburgh hace aproximadamente tres años, y durante todo ese tiempo, como él siempre ha asegurado, abandonó la predicación y todo otro empleo con el propósito de estudiar la biblia. Fue residente en esta vecindad por cerca de cuatro años antes de que el libro apareciera, tiempo durante el cual él hizo largas y frecuentes visitas a Pittsburgh, y tal vez al Susquehannah, lugar donde estaba Smith excavando para buscar dinero, o pretendiendo trabajar en la traducción de las planchas. También se puede observar, que durante el tiempo que Rigdon se fue de Pittsburgh, la familia Smith empezó a hablar acerca de haber encontrado un libro que contendría un historia de los primeros habitantes de América y que habían pasado dos años antes de que finalmente entrara en posesión de éste.

Irremediablemente somos llevados a esta conclusión; que este Lambdin, después de haber fracasado en el negocio, tenía el recurso de los antiguos manuscritos que tenía en su poder para poder levantar el viento, especulando acerca del libro y colocando el “Manuscrito Encontrado” de Spalding en las manos de Ridgon, para que se le fuera agregado, embellecido y cambiado como él pensara para su conveniencia; deberíamos considerar como muy poco tiempo el estudio de los tres años de la biblia para tergiversarlo, cuando esto es trasladado al libro de Mormón. El antiguo muere, dejando éste último al único propietario, el cual fue obligado a recurrir a sus ingenios y en una forma milagrosa presentarlo ante el mundo; ya que de ninguna otra forma tal libro podría ser publicado sin gran sacrificio. ¿Y dónde se podría encontrar un personaje más apropiado que el de Jo Smith, con fama de brujería y en las artes del engaño, la cual fama se había ya extendido? Que Lambdin era una persona calificada en todo sentido y que encajaba para tal clase de negocio, tenemos el testimonio de su socio en el negocio, y otros de sus conocidos. Agréguele a todas estas circunstancias los hechos de que Rigdon había preparado en gran medida la mente de cerca de un ciento de aquellos que habían asistido su ministerio para estar listos y adoptar el primer misterio que debería ser presentado; la aparición de Cowdery en su residencia tan pronto como el Libro fue impreso; su reparación inmediata a la residencia de Smith, a 300 millas de distancia, donde fue inmediatamente señalado un anciano, sumo sacerdote, y un escriba para el profeta; la fingida visión de que su residencia en Ohio era la “tierra prometida”; el traslado inmediato de toda la familia Smith allí, donde ellos pronto fueron levantados de un estado de pobreza a una opulencia comparativa. Nosotros por lo tanto, debemos sostener ante el mundo que Sidney Rigdon es el “autor y propietario” original de toda la conspiración Mormona, hasta que mayor luz sea obtenida sobre los torcidos perdidos de Solomon Spalding.

 

Este artículo también está disponible en: inglés.

 

 

 

 
 
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