El Punto de Vista Cristadelfiano acerca del Espíritu Santo

Los Cristadelfianos niegan la doctrina de la Trinidad. Por lo tanto, ellos también niegan que el Espíritu Santo sea la tercera persona de la Divinidad. Cuando nosotros decimos que el Espíritu Santo es una persona, no queremos decir que Él tenga un cuerpo de carne y huesos, que el primer nombre es Espíritu y Su apellido es Santo. Más bien, el Espíritu Santo tiene personalidad ya que Él es conciente, tiene una voluntad propia y puede hablar. Sin embargo, los Cristadelfianos enseñan que el Espíritu Santo es una fuerza, el invisible poder y energía del Padre por medio del cual Dios está presente en todo lugar. Este es un “poder concentrado a través de un individuo o ángel para el propósito de un evento o actividad milagrosa específica.”1

Ellos enseñan que el Espíritu Santo es una fuerza impersonal por la cual Dios inspiró la Biblia y se movió a través de las personas de la misma forma como el viento movería a un bote, llevándolo con su impulso. Para sostener esta posición ellos citan a 2ª Pedro 1:21 que dice: “porque ninguna profecía fue nunca echa por un acto de la voluntad humana, sino por hombres movidos por el Espíritu Santo que habló de Dios.”  Ellos interpretan el mover del Espíritu Santo como el mover de la fuerza. Algunas veces, van a Hechos 27:17 el cual también contiene la palabra “movido” cuando se está refiriendo al barco siendo “llevado, conducido” por la tormenta.

El problema con este tipo de pensamiento es que las palabras significan lo que significan en su contexto inmediato. Usted no toma el significado de una palabra en una parte de la Escritura, la saca del contexto y la aplica en otro versículo. Esto lleva al error y es particularmente peligroso cuando los otros pasajes de la Escritura son ignorados y contradicen la interpretación que los Cristadelfianos están tratando de sostener.

¿Quién es el Espíritu Santo?

El Espíritu Santo es la tercera persona de la Trinidad. Él es totalmente Dios; es eterno, omnisciente, omnipresente, tiene una voluntad y puede hablar. Él está vivo y es una persona. Él no es particularmente visible en la Biblia debido a que Su ministerio es el que seamos testigos de Jesús (Juan 15:26). Por favor considere los siguientes versículos como soporte de la persona del Espíritu Santo.

  1. Al Espíritu Santo se le miente
    1. “Pero Pedro dijo: ‘Ananías, ¿por qué ha llenado Satanás tu corazón para mentirle al Espíritu santo, y quedarte con algo del precio de la tierra’’’” (Hechos 5:3).
  2. El Espíritu Santo tiene una voluntad y se usa el pronombre “Él”.
    1. “Pero uno y el mismo Espíritu obran todas estas cosas, distribuyendo a cada uno individualmente sólo como Él desea.” (1ª Corintios 12:11).
  3. El Espíritu Santo ama
    1. “Ahora les ruego hermanos por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, esforzarse junto conmigo en nuestras oraciones a Dios por mi.” (Romanos 15:30).
  4. El Espíritu Santo habla
    1. “Y el Espíritu le dijo a Felipe: ‘Ve y únete a ese carro.” (Hechos 8:29).
    2. “Y mientras Pedro estaba reflexionando en la visión, el Espíritu le dijo a él: ‘Mira, tres hombres están buscándote. 20Pero levántate, ve escaleras abajo y acompáñalos sin dudas; por Yo Mismo los he mandado.’” (Hechos 10:19-20).
    3. “Y mientras ellos estaban ministrando y ayunando al Señor, el Espíritu Santo dijo: ‘Apártame para Mí a Barnabas y a Pablo para la obra a la cual los he llamado.” (Hechos 13:2).
  5. El Espíritu Santo puede ser insultado
    1. “¿Cuánto mayor castigo piensan ustedes que merecerá aquel que ha pisoteado al Hijo de Dios, y ha considerado como inmunda la sangre del pacto por la cual él ha sido santificado, y ha insultado al Espíritu de gracia?” (Hebreos 10:29).

Si el Espíritu Santo es como una fuerza, entonces, ¿cómo se le puede mentir? ¿Cómo una fuerza tiene una voluntad, o es capaz de amar, hablar o ser insultado? Claramente la Biblia demuestra que el Espíritu Santo está vivo y tiene atributos de vida, conciencia propia y una voluntad y que no es simplemente una fuerza.

Los Cristadelfianos van a grandes pasos negando la persona del Espíritu Santo. Pero tiene que ser obvio que el Espíritu Santo no es una simple fuerza como un radar o un viento. Más bien, Él es la tercera persona de la Trinidad.

 

Este artículo también está disponible en: inglés.

  • 1. El Testimonio: Las Diferentes Creencias de los Cristadelfianos, Volumen 58, No. 691, Julio 1988, página 254.

 

 

 

 
 
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