¿Fue Jesús sólo un mito?

¿Fue Jesús simplemente una figura mítica, una fabricación de zelotes religiosos que querían un símbolo para correr detrás de cualquier razón que necesitaban en ese momento? ¿O fue Jesús una persona real que vivió en Israel hace 2.000 años? Con frecuencia, aquellos que niegan a Jesús como una figura histórica, denuncian los escritos del Nuevo Testamento, particularmente los Evangelios, como fabricaciones o historias altamente embellecidas transmitidas a través de los años. Y estas personas deben hacer esto, de lo contrario les tocaría reconocer que Jesús vivió.

En realidad, una persona debe entonces ignorar una gran cantidad de evidencia que establece la veracidad histórica de los Evangelios. Más sencillo, la sola Biblia es suficiente evidencia de que Jesús vivió, ya sea que los críticos lo quieran o no admitir. Pero hacer esta afirmación no la establece como hecho. Así que vamos a examinar las razones del por qué Jesús no es una creación mítica, sino un hombre real el cual vivió en Israel.

Los Evangelios como historia. Su fecha de autoría

De acuerdo a la Iglesia Cristiana, los cuatro Evangelios fueron escritos por los apóstoles y/o por aquellos que estaban bajo la directa dirección de los apóstoles de Jesús. Esto significa que estos fueron escritos bajo la dirección de testigos de los eventos reales. Además, ninguno de los Evangelios menciona la destrucción del Templo de los Judíos en el año 70 D.C. Esto es significativo ya que Jesús había profetizado lo relacionado con el templo cuando dijo en Lucas 21:6: “En cuanto a estas cosas que veis, días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra, que no sea destruida.” (Ver también Mateo 24:1; Marcos 13:19). Si los Evangelios hubieran sido escritos después de esa fecha y si hubieran sido fabricaciones, seguramente entonces hubieran contenido el registro de la caída de Jerusalén y la destrucción del templo, los cuales eventos son conocidos como hechos históricos. Sin embargo, Mateo, Marcos y Lucas no contienen tal información. Lucas fue escrito antes que Hechos (Hch 1:14). El Libro de Hechos relata una parte de la historia de la Iglesia Cristiana, el cual tampoco menciona la caída de Jerusalén ni tampoco registra las muertes de Pablo, Santiago y Pedro las cuales sucedieron al inicio de los años 60. Esto significa que Hechos fue escrito por lo menos, en el 62 y Lucas fue escrito antes de eso. Por lo tanto, el tiempo entre los eventos y los escritos es alrededor de 30 años. Esto significaría además, que los que fueron testigos estaban todavía vivos y pudieron haber sido corregidos en cualquiera de sus declaraciones escritas en los Evangelios. Sin embargo, no tenemos conocimiento de nadie que haya hecho alguna corrección o haya declarado una contradicción en cuanto a los escritos en ese tiempo, negando los registros de los Evangelios. Para mayor información en esto, por favor, vea ¿Cuándo fueron escritos los evangelio y por quién?

Por lo tanto, podemos concluir que los Evangelios fueron escritos mucho antes que al cierre del 1º  siglo.

Los Evangelios como historia. Contenido histórico

Los Evangelios no tienen sentido de mito. Si cualquier cosa, estos fueron escritos como registros por parte de testigos. Considere los primeros cuatro versículos del Evangelio de Lucas los cuales declaran claramente que es un documento investigado:

  • Lucas 1:1-4: “Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas, 2tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron con sus ojos, y fueron ministros de la palabra, 3me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo, 4para que conozcas bien la verdad de las cosas en las cuales has sido instruido.”

Esta no es la forma como los mitos son hechos. Esta es la forma como se saca a la luz la evidencia y cómo la misma se registra. Lucas examinó los testigos, los entrevistó y revisó los hechos.

Note la siguiente información histórica verificable:

  • Lucas 2:1-2: "Aconteció en aquellos días, que se promulgó un edicto de parte de Augusto César, que todo el mundo fuese empadronado. 2Este primer censo se hizo siendo Cirenio gobernador de Siria.”
  • Lucas 3:1-2: “En el año decimoquinto del imperio de Tiberio César, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, y Herodes tetrarca de Galilea, y su hermano Felipe tetrarca de Iturea y de la provincia de Traconite, y Lisanias tetrarca de Abilinia, 2y siendo sumos sacerdotes Anás y Caifás, vino palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.”

Vemos claramente numerosas declaraciones históricas que han sido verificadas a través de la arqueología. Este es el mantenimiento de registros precisos, no de adiciones extravagantes. De hecho, “Sir William Ramsey ha mostrado que al hacer referencia a 32 países, 54 ciudades, y 9 islas, él no cometió errores.”1 Sir William Ramsey (1851-1939) fue un erudito clásico y arqueólogo. Enseñó en Oxford Inglaterra, Aberdeen. Fue autor de muchos libros académicos que tratan con la arqueología y tuvieron una gran influencia sobre ésta como ciencia.

Sin embargo, existen muchas cosas verificables encontradas en los registros del Evangelio:

  1. Herodes el Tetrarca, rey de Judea (Mt 14:1; Lc 1:5).
  2. Herodías, esposa de Felipe y hermano de Herodes (Mt 14:3).
  3. El estanque de Betesda (Jn 5:7).
  4. El estanque de Siloé, que traducido es, Enviado (Jn 9:7).

Existen muchas más citas las cuales han sido verificadas por la arqueología y que demuestran la exactitud de los Evangelios. Cuando estos mencionan eventos que se relacionan con gobernantes, lugares, censos, quién fue gobernador, etc., son exactamente históricos.

Los Evangelios como historia. Exactitud en la transmisión

Un tema muy importante es si los Evangelios han sido o no exactamente transmitidos desde sus escritos originales a las copias que tenemos hoy día. Sin lugar a dudas han sido transmitidos exactamente a nosotros. La verdad es que los documentos del Nuevo Testamento son 99.5% textualmente puros. Esto significa que sólo la mitad de ese 0.5% de todos los documentos, de todas las copias en existencia presentan alguna pregunta acerca del texto. Si esto lo comparamos con otros escritos antiguos, el Nuevo Testamento tiene una gran ventaja sobre estos. Para mayor información acerca de esto, lea por favor Evidencia superior en la fiabilidad de los manuscritos del Nuevo Testamento.

Sin embargo, la exactitud es aún mayor que el 95.5% considerando que muchas de las copias que tienen errores de ortografía, pequeñas omisiones y adiciones en palabras, etc., son copiadas, y estas copias contienen estos errores menores. Así por ejemplo, si un manuscrito tiene “Jesucristo” y es copiado con solamente la palabra “Jesús”, entonces, los manuscritos siguientes contendrán solamente la palabra “Jesús” mientras que los otros manuscritos podrían contener “Jesucristo”. Todo lo que se necesita es mirar en una copia más antigua que esas copias y el error se aclarara. Por lo tanto, podemos saber fácilmente saber lo que dice el original. De igual manera, si 10 copias contienen el mismo error de copia, entonces, el número total de copias con el error aumentará. Pero en la realidad, si trazamos una línea de regreso al texto a través de los manuscritos matrices que han sido descubiertos por la arqueología, podemos descubrir manuscritos que arrojan luz sobre cuál traducción es correcta.

A continuación hay un cuadro parcial detallando varias de las copias de varios escritos antiguos, Será claro que los documentos del Nuevo testamento están extremadamente bien preservados. Por lo tanto, si el Nuevo Testamento no puede ser considerado fiable, entonces ninguno de los escritos enumerados a continuación:

Autor Fecha en que fue
escrito
La copia más temprana
Tiempo aproximado entre el original & la copia

Número de Copias

Exactitud de las Copias
Platón  427-347 A.C. 900 D.C  1200 años 7 ----
César  100-44 A.C. 900 D.C.  1000 10 ----
Aristóteles  384-322 A.C. 1100 D.C.  1400 49 ----
Homero  900 A.C. 400 A.C.  500 años 643 95%
Nuevo
Testamento
 1 Siglo D.C. (50-100 D.C.) aprox.
130 D.C.
 menos de 100 años 5600
(en Griego)
99.5%

Para un cuadro más amplio, por favor, vea Evidencia superior en la fiabilidad de los manuscritos del Nuevo Testamento.

Información Variada

El reconocido experto de Oxford en literatura y mitos, C.S. Lewis dijo: “He estado leyendo poemas, romances, literatura de visión, leyendas, mitos, toda mi vida. Yo sé cómo son estos. Sé que ninguno de estos es como este [los Evangelios].”2

Con relación al evangelio de Marcos: “Una fecha anterior al 50 D.C., no deja tiempo para el embellecimiento mitológico de los registros. Estos deberían ser aceptados como históricos.3Los libros del Nuevo Testamento aparecieron dentro del período de vida de los testigos y los contemporáneos. Lucas fue escrito alrededor del año 60, sólo 27 años después de la muerte de Jesús, antes de Hechos entre el 60-62. 1ª Corintios fue escrita entre el 55-56, sólo 22 o 23 años después de la muerte de Jesús (Compare 1ª Corintios 15:6-8). Aún el erudito radical del Nuevo Testamento John A. T. Robinson registra las fechas básicas del registro de los Evangelios entre el 40 y el 60…no hay tiempo o forma para que una leyenda se desarrollara mientras los testigos todavía vivieran para refutar la historia.4

Conclusión

No existe ninguna razón para dudar de la realidad de Jesús como una figura histórica. El registro de los Evangelios son cuatro registros diferentes de cuatro personas diferentes quienes escribieron como testigos de los hechos o bajo la dirección de los testigos. Estos mismos Evangelios fueron distribuidos alrededor de la región muy rápidamente y no tenemos ningún registro, en ningún lugar, de las personas contemporáneas tratando de refutar cualquiera de los hechos escritos en estos; incluyendo aquellos registros que tratan con los milagros de Jesús. Para que Jesús fuera un mito, se hubiera tenido que demostrar que el registro de los Evangelios fue altamente embellecido y copiado erróneamente y transmitido a nosotros. Pero considerando que existen otros registros no bíblicos que mencionan a Jesús, sería muy difícil para alguien demostrar que Él nunca vivió.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Geisler, N. L., y Thomas A. Howe, “Cuando los Críticos Preguntan: Un Manual Popular acerca de Dificultades Bíblicas” (“When Critics Ask: A Popular Handbook on Bible Difficulties”), Wheaton, IL: Victor Books, 1992, página 384.
  • 2. Lewis, C. S., “Reflexiones Cristianas” (“Christian Reflections”), Grand Rapids: Eerdmans, 1967, 154-55, citado en Geisler, N. L., y A. Saleeb, “Respondiendo al Islam: La Media Luna Roja a la Luz de la Cruz” (“Answering Islam: The Crescent in Light of the Cross”), Segunda edición, Grand Rapids: Baker Book, 2002, página 244.
  • 3. Geisler, N. L. “Enciclopedia de Apologética Cristiana” (“Baker Encyclopedia of Christian Apologetics”), Grand Rapids: Baker Books, 1999, página 188.
  • 4. Ibid., página 518.

 

 

 

 
 
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