Jesús: Nuestro Salvador Superior

  • “Y me ha dicho (el Señor): Bástate mi gracia porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.” (2ª Corintios 12:9).

¿Te has alejado, así sea un poquito, de tu Salvador? ¿Enfrentas oposición de tus hermanos en la fe? ¿O tal vez de extraños en la fe? ¿Cansado tal vez, de guardar tu fe?

En el Nuevo Testamento, la Epístola a los Hebreos te animará a volver al terreno firme de las verdades básicas de la fe, y sobre todo, a una relación más íntima con tu Señor. Por lo pronto, las siguientes perlas te ayudarán a recapacitar en Jesús como el único, suficiente y superior Salvador de tu vida:

Jesús es superior en toda forma

  • “Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, Yo te he engendrado hoy, y otra vez: Yo seré a él Padre, Y él me será a mí hijo?” (Hebreos 1:5).
  • “Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado.”(Hebreos 4:15).
  • “y habiendo sido perfeccionado, vino a ser autor de eterna salvación para todos lo que le obedecen; 10 y fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de Melquisedec.”(Hebreos 5:9-10).
  • “Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.” (Hebreos 7:22).

Jesús es suficiente en cada experiencia

Jesús es todo lo que necesitamos en esta vida y en la siguiente. Su sacrificio en la cruz satisfizo los requisitos de Dios por la paga de nuestros pecados; y aunque nuestra salvación esté eternamente asegurada, todavía pasaremos por situaciones difíciles en la tierra:

  • “No perdáis, pues, vuestra confianza, que tiene grande galardón; 36 porque es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengáis la promesa… 38 Más el justo vivirá por fe; Y si retrocediere no agradará a mi alma. 39 Pero nosotros no somos los que retroceden para perdición, sino los que tienen fe para preservación del alma.” (Hebreos 10:35-36, 38-39).

Recuerda:

Para nosotros, JESÚS, es toda nuestra justicia delante de un Dios santo… Y en nosotros, JESÚS es toda nuestra fuerza en un mundo impío.”

 

 

 

 
 
CARM ison