La Autoridad del Sacerdocio y el Mormonismo

El Punto de Vista Mormón

La autoridad del sacerdocio es muy importante en la teología Mormona ya que este es el medio a través del cual esta Iglesia tiene supuesta autoridad para administrar las ordenanzas que traen salvación a la humanidad, predicar el Evangelio y gobernar el reino de Dios en esta tierra (www.iglesiamormona.org o www.iglesiamormona.com.) Las siguientes dos citas lo ilustran:

  • ¿Qué es el sacerdocio? No es ni nada más ni nada menos que el poder de Dios delegado al hombre por el cual el hombre puede actuar en la tierra para la salvación de la familia humana… por el cual ellos pueden bautizar para quitar los pecados y colocar manos para la recepción del Santo Espíritu, y por el cual ellos pueden quitar el pecado con la sanción y bendición del Todopoderoso Dios. Es el mismo poder y sacerdocio que fue entregado a los discípulos de Cristo mientras Él estaba en la tierra…” (José F. Smith, 6º Profeta de la Iglesia de los Santos de los Últimos Días, “Doctrina del Evangelio”, 1919, página 173; ver también “Doctrina Mormona” de Bruce R. McConkie, 1966, página 594).
  • Creemos que el hombre debe ser llamado por Dios, por profecía y la imposición de manos por aquellos que tienen la autoridad, a fin de que pueda predicar el evangelio y administrar sus ordenanzas.” (5º Artículo de Fe).

Con frecuencia, los Mormones se enorgullecen del hecho de que ellos tienen esta autoridad sacerdotal que ninguna otra iglesia tiene. En esencia, no puede existir una Iglesia verdadera o administración auténtica de las ordenanzas a menos que la autoridad sacerdotal sea dada. Y según los Mormones, ellos tienen esta autoridad.

De cualquier manera, existen dos clases de sacerdocio en el Mormonismo: El Aarónico y el de Melquisedec. Curiosamente, para los jóvenes convertidos al Mormonismo, el Sacerdocio Aarónico es concedido a los doce años de edad y el sacerdocio de más nivel, el Sacerdocio de Melquisedec, es concedido a la edad de 18 años. Para afirmar la autoridad de estos dos sacerdocios, los Mormones se apoyan en varios pasajes de la Biblia incluyendo Juan 15:16; Hechos 8:14-20; Hebreos 5:4 y Santiago 5:15-15.1

Respuesta Bíblica

Una respuesta a los Argumentos Escriturales

La IJSÚD, apela a varios pasajes del Nuevo Testamento para apoyar sus doctrinas en la ordenación del sacerdocio Aarónico y el de Melquisedec. A continuación hay una lista de algunos de estos pasajes con una breve respuesta a cada uno de estos.

Pasaje # 1:

  • Juan 15:16: “No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.”

La IJSÚD afirma que Jesús está hablando acerca de la ordenación de los apóstoles al sacerdocio. Pero este pasaje no declara nada acerca de esta supuesta ordenación. En ningún lugar de los Evangelios o del Nuevo Testamento en general, encontramos alguna referencia a esta doctrina. “Os he puesto” simplemente significa “nombrar, designar” o “mostrar, señalar”. Los apóstoles fueron elegidos y “puestos” (nombrados, designados, señalados) para que fueran y llevaran fruto y que el fruto de ellos permaneciera; lo cual sucedió en la vida de ellos cuando recibieron al Espíritu Santo (Hechos 1:8; cf. con Hechos 2) y entonces fueron y predicaron el Evangelio (Leer el Libro de Hechos).

Pasaje # 2:

  • Hechos 8:14-20: “Cuando los apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que Samaria había recibido la palabra de Dios, enviaron allá a Pedro y a Juan; 15 los cuales, habiendo venido, oraron por ellos para que recibiesen el Espíritu Santo; 16 porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente habían sido bautizados en el nombre de Jesús. 17 Entonces les imponían las manos, y recibían el Espíritu Santo. 18 Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, 19 diciendo: Dadme también a mí este poder, para que cualquiera a quien yo impusiere las manos reciba el Espíritu Santo. 20 Entonces Pedro le dijo: Tu dinero perezca contigo, porque has pensado que el don de Dios se obtiene con dinero.”

Este pasaje menciona a Pedro y Juan en medio de los Samaritanos que habían recibido la Palabra de Dios y que recibirían, al imponérseles las manos, el Espíritu Santo. No menciona este pasaje nada acerca de la autoridad del Sacerdocio Aarónico o el de Melquisedec. Concluir que esta enseñanza se encuentra en este contexto, es mal interpretar el texto.

Pasaje # 3:

  • Santiago 5:14-15: “¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.”

Una vez más, este pasaje no menciona nada acerca de la autoridad sacerdotal. En Santiago 5, “los ancianos de la iglesia” se refiere a esos hombre sabios y a quienes se les había dado autoridad dentro de la iglesia (cf. Hechos 14:23; 21:18; 1ª Timoteo 5:1). No existe ninguna evidencia que se refiera a alguien que está ordenando a alguien por imposición de manos el sacerdocio de Aarón o de Melquisedec.

Pasaje # 4:

  • Hebreos 5:4: “Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón.”

Este versículo ni el pasaje en el contexto se refiere a algún mandamiento para la iglesia de hoy el cual se ordene el sacerdocio por imposición de manos. Aarón fue llamado por Dios, no por Moisés o alguien más (Números 18:7; cf. Éxodo 4:27). De la forma como el tabernáculo fue ungido, lo fue también Aarón (Ex 40:13)  y todo lo que había dentro del tabernáculo (Ex 40:9-15)

Debido a la anterior evidencia, afirmar por parte de la Iglesia Mormona que tiene apoyo de la Palabra de Dios para la ordenación sacerdotal, es un total desconocimiento de la Biblia.

Sacerdocio en la Biblia

El Sacerdocio Aarónico

En contraste a las enseñanzas de la Iglesia Mormona, la Biblia tiene cosas muy diferentes que decir acerca del sacerdocio. Primero, el sacerdocio Aarónico estaba limitado exclusivamente a los Judíos hombres de la tribu de Leví, los cuales sí eran descendientes de Aarón (Ex 28:1; Nm 3:5-13; He 7:5). El sacerdocio del Antiguo Testamento era heredado por quienes eran descendientes de Aarón, no se recibía por alguna “ordenación particular”. Tampoco era practicado por Gentiles (no Judíos); ni tampoco existe alguna persona Gentil que haya llevado a cabo este sacerdocio antes o después de Jesús en el Antiguo o Nuevo Testamento. Por lo menos, en la Biblia Cristiana.

Aún más, el sacerdocio Aarónico fue eliminado por medio de Cristo como el sacerdote final (He 7:11-12) el cual cumplió los requisitos de la Ley como el Sacerdote eterno (He 7:11-28; 8:6-7ss). Los sacerdotes del Antiguo Testamento fueron mediadores entre Dios y los hombres; pero ahora mismo, Jesús es el único Mediador hombre entre Dios y los hombres (1 Ti 2:5; He 7:24-25; Jn 14:6). Por lo tanto, hoy día, no existe ninguna necesidad para este sacerdocio Aarónico con autoridad. Finalmente, el Sumo Sacerdote en el Antiguo Testamento entraba una sola vez al año al Lugar Santísimo para hacer sacrificio por sus pecados y los pecados del pueblo (Ex 30:10; He 9:7, 19-22). Sin embargo, Jesús completó la obra de salvación al ser sacrificio y Sumo Sacerdote (He 3:1; 9:11-12, 25-26). Debido a que la obra de Cristo fue terminada y aceptada por el Padre (Jn 19:30), no tenemos necesidad de sumos sacerdotes terrenales pecadores aquí en la tierra. Cristo es el único Mediador y Sumo Sacerdote en los cielos (1 Ti 2:5; He 8:1-6).

El Sacerdocio de Melquisedec

Segundo, no existe ninguna mención en ninguna parte de la Biblia acerca de una clase especial de sacerdotes descendientes de Melquisedec. Este es mencionado sólo en forma breve en la Biblia en dos lugares del Antiguo Testamento; Génesis 14:18-20 y Salmo 110:1. En Génesis 14, a Melquisedec se le describe como rey y sacerdote que bendice a Abraham y a quien Abraham le da los diezmos después de regresar de vencer a Quedorlaomer. El Salmo 110, el cual es un Salmo Mesiánico, aplica este sacerdocio de Melquisedec a Jesús el cual es también sacerdote y rey (cf. Mateo 22:44; 26:64; Marcos 16:19; Hebreos 5:5-6). Sin embargo, en ningún lugar del Antiguo o del Nuevo Testamento vemos la práctica de ordenar a los hombres con el oficio del sacerdocio de Melquisedec. Solamente se menciona a Jesús en el Nuevo Testamento como sacerdote según el orden de Melquisedec (He 5:1-4ss).

El Sacerdocio de todos los creyentes

La Biblia sí nos enseña que todos los creyentes tienen autoridad sacerdotal (1 P 2:5, 9; Ap 1:6; 5:10; 20:6). Aún en el Antiguo Testamento, la nación de Israel sería para Dios un reino de sacerdotes (Ex 19:5-6). Sin embargo, Jesús es el único gran Sumo Sacerdote (He 7:23-8:13). Cada creyente tiene la autoridad para predicar el Evangelio, bautizar y gobernar el reino de Dios en esta tierra. Esto, no es algo limitado sólo a jóvenes de 12 a 18 años o a hombres mayores de 18 años.2

Preguntas de los Mormones

¿Quién les da a Ustedes ―los no Mormones― el derecho de bautizar?

La respuesta es simple: Dios en Su Palabra. En el Nuevo Testamento, no existe un mandamiento especifico con relación a quién puede o no bautizar. Jesús le ordenó a todos los discípulos a bautizar (Mt 28:18-20), pero Él, nunca limitó esta orden de bautizar sólo a los discípulos. Debido a que todos los Cristianos son sacerdotes (1 P 2:5, 9; Ap 1:6; 5:10; 20:6); por lo tanto, cualquiera de ellos tiene el derecho a bautizar. Los Cristianos tienen la autoridad para bautizar basados en la Palabra de Dios la cual es, inspirada, y fuente autoritaria de revelación. Si alguien cree, esa persona recibe el Espíritu Santo (Ef 1:13) y nace de nuevo (Jn 1:13). El bautismo NO es necesario para la salvación (Hch 10:43-48; 1 Co 1:17: Ro 4:5; Ef 2:8-9; etc.) Ninguna organización de Iglesia tiene la autoridad para decidir quién puede o no recibir al Espíritu Santo. Cualquiera que cree recibe al Espíritu Santo por la sola fe (Ef 1:13) y tiene la seguridad de la vida eterna (1 Jn 5:13).

¿Quién les da a Ustedes ―los no Mormones― el derecho para interpretar las Escrituras?

La Biblia permite que las personas interpreten las Escrituras. Los Bereanos, en Hechos 17:11, escudriñaron la Palabra de Dios estudiándola, “para ver si estas cosas eran así.” “Estas cosas” fueron las palabras enseñadas por Pablo y Silas. Aún más, Jesús mismo le ordenó a los Fariseos y Judíos en general: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí;” (Jn 5:39). La Biblia NO es un manual secreto o misterioso el cual tiene que ser usado sólo por los que “saben”; es para todas las personas, para que la lean, la estudien y apliquen los principios simples de la interpretación. Ver: Cómo Interpretar la Biblia.

Fuentes

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Primeramente, los Mormones apelan a sus propias escrituras para el apoyo principal de esta doctrina; pero ellos también afirman que la Biblia apoya sus enseñanzas.
  • 2. Mientras cada creyente tiene la autoridad para predicar el Evangelio, la Biblia enseña que el oficio de un anciano o pastor sólo está limitado a los hombres. Ver ¿Pueden ser las mujeres pastores y ancianos?

 

 

 

 
 
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