La religión excluye la ética

Por Matt Slick

Recibí un correo electrónico donde alguien me pidió responder un comentario ateo. Aquí está la respuesta.

La religión excluye a la ética. Si Usted tiene que respaldar a un ser supremo el cual actúa como un niño petulante de dos años y aún si Usted no quiere, ese ser lo aplastará, es porque Usted no hace lo correcto para su propio bien. Por lo tanto, ninguna persona religiosa puede ser ética; sólo ser una persona no religiosa.

Debido a que la objeción no está presentada lógicamente, trataré y extraeré los elementos esenciales para que pueda analizarla. Excluir significa sacar algo innecesario. Propiciar significa satisfacer la ira con un sacrificio. Ser petulante significa mostrar impaciencia e irritarse fácilmente, ser mezquino, irritable.

Parecer ser que el ateo está declarando que ser religioso excluye lógicamente el ser ético. Claro está, no se afirma en cuál religión. Más bien, se ofrece un término ampliamente exagerado e indefinido. Por lo tanto, él está diciendo que cada religión en particular hace que la ética sea innecesaria. Él basa su premisa en la propiciación. Ya que la propiciación es un concepto bíblico, por el bien de este artículo asumiré que está atacando al Dios Cristiano el cual sacrificó a Jesús, Su propio Hijo.

La propiciación es ética y legal en su naturaleza. Dentro del reino de la teología bíblica, la propiciación es necesaria cuando una ofensa moral es cometida al quebrantar una ley, en este caso, la ley de Dios. Bíblicamente, la propiciación final es hecha por Dios Mismo en la encarnación en la cual Jesús murió por los pecados de la humanidad. Éste es un sacrificio propio para el bienestar de otros para que sean salvos del castigo debido a aquellos que quebrantan las leyes morales de Dios. Ya que este sacrificio propio es un acto llevado a cabo para el bienestar de otros y de esta forma escapar del castigo debido a sus acciones—ya que Él toma el castigo que era para ellos sobre sí mismo—este sacrificio, es moralmente bueno. Así, desde el principio, el argumento del ateo es invalidado ya que la propiciación en sí misma es éticamente buena. Por lo tanto, él está usando una cosa que es buena éticamente para demostrar cómo las acciones éticas no son necesarias. Por lo tanto, él está ofreciendo una declaración que en sí misma es contradictoria.

Decir que actúa como un niño impaciente e irritable de dos años, es una opinión sin sustentación. Las opiniones no hacen pruebas lógicas ni tienen que constituir la esencia de un argumento destinado a convencer o llegar a una conclusión lógica. Su opinión está fuera de lugar en este argumento y no tiene validez en su afirmación. Parecería que él está molesto con la idea del propio sacrificio de Dios para otros y basa su conclusión en sus disgustos.

El ateo ofrece el término “…no hace lo correcto para su propio bien.” Esta es más interesante, ya que un ateo no puede suministrar ningún estándar objetivo de moral por el cual él pueda declarar lo que es o no es correcto. Él también está solicitando la pregunta al declarar que hay una cosa correcta para hacer debido a que es lo correcto para hacer. Esto está demostrado por el término “…para su propio bien.” En otras palabras, él le está diciendo a Usted que haga lo correcto porque esto es lo correcto para hacer. Él no ofrece ningún estándar para establecer lo que es y lo que no es correcto hacer. Él simplemente dice que es lo correcto y continúa desde ahí.

Él entonces intenta llegar a una conclusión que no está para nada sostenida por las declaraciones anteriores. Este ateo no ha presentado para nada, ningún caso lógico. Él ha hecho de la falacia lógica una petición de principio de lo que es y lo que no es correcto. Él también ha ofrecido una opinión como parte de su evidencia. Finalmente, concluye erróneamente que sólo las personas no religiosas pueden ser éticas. Claro está, que ésta es una declaración completamente ilógica ya que la ética trata con lo que es y no es correcto y tanto los teístas como los no tesitas afirman comportarse éticamente y hacer las cosas con ética; aún, cuando la base de la ética puede no ser siempre consistente o lógicamente sostenida.

En conclusión, la objeción no tiene mérito, no es necesariamente lógica, está llena de errores y demuestra una conclusión errónea.

 

 

 

 
 
CARM ison