Los homosexuales que son “salvos” y siguen practicando la homosexualidad, ¿van al cielo?

Esta es una pregunta difícil ya que parece haber una contradicción inherente dentro de la misma. Aquellos que son verdaderamente salvos son también regenerados; ellos son nuevas criaturas y las cosas viejas han pasado (2ª Corintios 5:17: "De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas."). 1ª Juan 2:4, también dice: “El que dice: Yo le conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él.” Así, que si alguien realmente es nacido de nuevo, tendrá un cambio no sólo dentro de él sino en sus actitudes hacia el resistir el pecado; y la homosexualidad, es un pecado:

  • "Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, 27 y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. 28 Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; 29 estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; 30 murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, 31 necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; 32 quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican. "(Ro 1:26-32).

Así que nuestra pregunta debería ser: ¿Cómo alguien que es verdaderamente salvo puede también estar en rebelión contra Dios? Esto no tendría sentido. Si alguien era un homosexual practicante y consideró que esto no es pecado, y no recibe corrección de la Palabra de Dios, entonces, es muy probable que la persona no sea verdaderamente salva

La salvación resulta en un cambio en la persona, y aun cuando nos podamos encontrar guerreando contra los mismos viejos pecados, el hecho es que estamos en guerra contra estos. Uno de los signos de nuestra regeneración es precisamente nuestra lucha contra todo pecado. Si no hay lucha, entonces, este es un signo de que alguien realmente no ha sido del todo salvo.

 

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