No tenemos los originales, así que ¿cómo podemos argumentar acerca de su infalibilidad?

Si nosotros no tenemos los documentos bíblicos originales, sino que poseemos solamente las copias, las cuales tienen errores debido a los copistas, ¿cómo entonces podemos argumentar que los documentos originales no tienen errores?

De la misma forma que un fiscal no necesita de un cuerpo para probar en un juicio que un crimen ha sido cometido, de igual manera, nosotros no tenemos que tener los documentos originales para poder demostrar la infalibilidad de estos. Las deducciones pueden ser tomadas de la evidencia que se tiene a mano y una conclusión razonable puede ser argumentada desde los principios bíblicos.

Primero que todo y en forma definitiva las copias tienen errores, pero si éstas contienen o no errores debido a los copistas, los originales necesariamente no tienen que tener errores.

Segundo, las Escrituras dicen ser aliento de Dios; en este caso, inspiradas. 2ª Timoteo 3:16 dice: “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarguir, para corregir, para instruir en justicia,” La palabra “inspirada” viene del Griego “theopneustos” que significa “aliento de Dios.” Esto significa que la Escritura viene de Dios. Jesús dijo en Lucas 24:44-45: “Y les dijo: ‘Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos.’ 45Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras;” Note que “las Escrituras” aquí se refieren a todo el Antiguo Testamento. Aún más, Jesús dijo en Juan 10:35: “Si llamó dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios (y la Escritura no puede ser quebrantada),”

Vemos que Jesús habla por todo el Antiguo Testamento, el cual, Juan el apóstol se refiere como la Escritura. Posteriormente vemos que Jesús dijo que la Escritura no puede ser quebrantada y que la misma no puede fallar. De esto podemos fácilmente concluir que la posición de Jesús es que las Escrituras, la forma escrita, no pueden fallar, no pueden ser quebrantadas; lógicamente esto significa, que éstas no tienen error.

Tercero, Jesús no trató con el tema de los errores que los copistas podían cometer. Él simplemente declaró que la Palabra de Dios no puede ser quebrantada; de igual manera, nosotros debemos tomar la misma posición.

Cuarto, Jesús no poseía los escritos originales, sin embargo, Él dijo que éstas no podían ser quebrantadas y tampoco mencionó que podían contener errores.

Quinto, de igual manera, el Nuevo Testamento es considerado Escritura por la Iglesia Cristiana; por lo tanto, esto encaja en la extensión de que toda la Escritura es inspirada por Dios.

 

Este artículo también está disponible en: inglés.

 

 

 

 
 
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