¿Por qué fue necesario que Dios muriera por nuestros pecados?

Con frecuencia los Musulmanes preguntan: ¿Por qué fue necesario que Dios muriera por los pecados de un hombre? ¿Por qué no, simplemente, confesamos nuestros pecados y que Dios nos perdone? ¿No es esto suficiente?

A continuación intentaré demostrar lógicamente la necesidad de Dios para expiar nuestros pecados.

  1. Dios es infinito.
    1. No hay límites para Dios. Él no tiene fin.
  2. Dios es santo.
    1. La santidad es pureza. Dios es incapaz de hacer algo mal. Parte de la cualidad de la santidad es la incapacidad de hacer el mal.
  3. Dios es justo.
    1. Él siempre hace lo que es justo.
    2. Dios no puede violar Sus propias declaraciones justas porque significaría que Dios se está contradiciendo a Sí Mismo.
    3. Esta justicia está de acuerdo a Su naturaleza ya que es Él quien nos dice lo que está bien y mal.
  4. Por lo tanto, Dios es infinitamente santo e infinitamente justo.
    1. Ni Su santidad ni Su justicia pueden ser negadas ya que son parte de Su carácter y Dios no puede ser negado.
  5. Nosotros no somos infinitos ni somos santos.
    1. No somos infinitos porque somos criaturas.
    2. No somos santos porque somos pecadores.
  6. Pecar es hacer algo contra la Ley de Dios.
    1. Es Dios quien declara lo que es justo e injusto. Él nos lo ha revelado en las Escrituras.
  7. La Ley es un reflejo del carácter de Dios.
    1. Dios habla de lo que está en Su mente y Su corazón. Si Él dice ‘no mentir’, es porque mentir va en contra de la naturaleza de Dios.
    2. Dios no habla sin razón o sin propósito. Si Él no tuviera razón o propósito, significaría que Dios no es de confiar.
    3. Dios es digno de confianza; por lo tanto, la Ley de Dios es el estándar de perfección, justicia y santidad.
  8. La Ley de Dios trae consigo una penalidad sobre el pecador, la cual es condenación.
    1. La condenación es el acto de Dios por medio del cual Él declara justo juicio sobre una persona debido a que esa persona ha pecado contra Él.
    2. Si el quebrantar la Ley de Dios no acarrea una pena, entonces, no habría condenación. Pero debido a que existe la condenación, podemos concluir que el quebrantamiento de la Ley de Dios trae una pena.
    3. Si Él no condena basado en Su justicia, entonces, Dios está haciendo lo equivocado.
  9. Dios se ve afectado por lo que hacemos.
    1. La prueba de esto la encontramos en nuestras oraciones. Debido a que Dios responde nuestras oraciones, nuestras oraciones tienen influencia sobre Dios ya que es movido a responderlas.
    2. Si nuestras oraciones no influyen sobre Dios, entonces, la oración es inútil ya que no logra nada.
  10. Quebrantar la Ley de Dios, pecando, tiene un efecto negativo sobre nuestra relación con Dios.
    1. Dios no es herido en una forma física por nuestros pecados ya que Dios es Espíritu, perfecto y completo.
    2. Pero como la condenación existe (debido a la justicia de Dios), podemos concluir que el pecado tiene un efecto negativo sobre la relación entre el pecador y Dios. Si esto no fuera así, no habría condenación.
  11. Debido a que Dios es infinito, nuestras ofensas contra Él tienen un efecto infinito.
    1. Es al Dios infinito al que hemos ofendido, por lo tanto, el pecado resulta en una ofensa infinita contra Dios.
  12. Una persona finita no puede quitar una ofensa infinita contra un Dios infinito.
    1. Una obra finita no puede quitar una ofensa infinita debido a que el esfuerzo de una persona finita siempre quedará corto de alcanzar la justicia de un Dios infinito.
  13. Dios no puede arbitrariamente perdonar al pecador sin satisfacer primero Su justicia infinita.
    1. Si la condenación es justamente dada por la justicia, así también el perdón debe estar de acuerdo con la justicia ya que ambos están tratando con el pecado.
    2. Negar el pecado simplemente para perdonar, es negar toda justicia.
    3. Si el perdón no es consistente con la justicia de Dios, entonces, Dios es arbitrario, inconsistente e injusto.
    4. Por lo tanto, el acto de perdón exige también un acto de justicia.
  14. Debido a que es justo que muera el pecador y sea condenado, esta justicia no puede ser ignorada.
    1. Si fuera ignorada, entonces Dios no es un ser consecuente con Su justicia.
    2. Si fuera ignorada, entonces Dios no tendría derecho a condenar a nadie.
    3. Aquel que está vivo no es condenado. Sólo los muertos están condenados.
  15. Debido a que el hombre no puede obtener perdón de Dios a través de sus obras finitas, debe ser Dios quien haga posible el perdón.
    1. Esto es así ya que no existe nadie, diferente a Dios, que haga las cosas correctamente.
  16. Debido a que no es justo ignorar la pena por el pecado, y debido a que el hombre no puede satisfacer a un Dios santo, no existe nadie, sino sólo Dios para pagar por la pena justa debida al pecado.
    1. El pecado no puede ser ignorado ya que el acto de perdón también exige un acto de justicia.
    2. Esta justicia no puede ser ignorada porque Dios sería entonces inconsistente.
  17. Es justo que el pecador muera y sufra el juicio.
    1. La muerte es un castigo de Dios y la condenación sigue a la muerte.
  18. Debido a que es justo que el pecado sea tratado, Dios debe cumplir con ese requisito de justicia.
    1. Esto es así debido a que una persona finita no puede complacer los requisitos de santidad y pureza de un Dios justo e infinito.
    2. Dios entonces debe hacer lo que es justo para el perdón de pecados; o la justicia no se llevaría a cabo.
  19. Dios entonces, debe tomar el lugar del pecador y sufrir las consecuencias de la sentencia legal de muerte sobre el pecador.
  20. Con la justicia llevada a cabo de esta manera, el perdón puede ser correctamente dado.
  21. Este perdón, el cual no puede ser ganado por el esfuerzo del hombre a través de obras, puede ser recibido sólo por Dios a través de la fe del hombre; ya que no puede hacer absolutamente nada.

 

Este artículo también está disponible en: inglés.

 

 

 

 
 
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