¿Por qué Dios ordenaría la destrucción de mujeres y niños?

  • Números 31:15-18: “y les dijo Moisés: ¿Por qué habéis dejado con vida a todas las mujeres? 16 He aquí, por consejo de Balaam ellas fueron causa de que los hijos de Israel prevaricasen contra Jehová en lo tocante a Baal-peor, por lo que hubo mortandad en la congregación de Jehová. 17 Matad, pues, ahora a todos los varones de entre los niños; matad también a toda mujer que haya conocido varón carnalmente. 18 Pero a todas las niñas entre las mujeres, que no hayan conocido varón, las dejaréis con vida.”

El duro mandato es lo que Dios le dijo a Moisés que hiciera: “Haz la venganza de los hijos de Israel contra los madianitas; después serás recogido a tu pueblo.” (Nm 31:2). ¿Pero por qué Dios tendría que ordenar hasta que los mismos niños fueran muertos?

En Números 24, el pueblo de Israel había fornicado con las hijas de Moab sirviendo a Baal un dios falso. Pero esta idolatría, aunque ya lo suficientemente mala, estuvo acompañada por prácticas paganas y licenciosas de parte de las mujeres paganas Madianitas quienes estaban seduciendo al pueblo de Dios. Esto, finalmente resultaría en la destrucción de Israel así como en la destrucción de la línea Mesiánica.

Con frecuencia, Dios es tan fuerte en el Antiguo Testamento, aún como para ordenar la muerte de las personas asegurando así que la línea Mesiánica en el futuro permaneciera intacta. Satanás, el enemigo, empezó su intento de destruir al pueblo de Dios desde el Jardín del Edén, tratando de corromper al mundo lo cual llevó al diluvio en la época de Noé. También trató de destruir a Israel con  ejércitos atacantes y animar a Israel a caer en la idolatría al exponerlo a otras culturas así como también llevando a cabo matrimonios con mujeres de otras culturas diferentes. Tanto el resultado de la idolatría como el de este cruce entre razas habría sido el fracaso de las profecías que predecían la línea específica familiar por medio de la cual vendría el Mesías. Al destruir esta línea, Jesús no hubiera venido ni tampoco hubiera muerto por los pecados del mundo y sin esta muerte, no hubiera habido expiación y las personas se hubieran perdido. Con la destrucción de los impíos, Dios aseguraba la llegada del Mesías.

Esta fue entonces la razón del por qué Dios ordenó la destrucción de esta nación. Además de ser idolatras eran paganos, participando en pecados viles y monstruosos, planteando así, una seria amenaza a la identidad y santificación de Israel.

Finalmente, el v. 18 y con respecto a las niñas que no habían conocido varón, fueron reservadas para ser tomadas como siervas, o si los captores lo decidían, para ser tomadas en su tiempo como mujeres.

 

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