¿Por qué las personas en el Antiguo Testamento vivían tanto?

No existe una respuesta bíblica precisa a esta pregunta, pero podemos ofrecer algunas ideas. Primero que todo, cuando Dios hizo a Adán y a Eva ellos eran sin pecado, y básicamente, perfectos en lo físico. Cuando el pecado entró al mundo hubo de hecho un efecto dañino sobre los cuerpos de ellos, los cuales morían. Hablando genéticamente, cuando recién fueron hechos Adán y Eva, su salud era tan buena que la inclinación natural de ellos era el de vivir largamente. Pero debido a que el pecado entró en el mundo y tiene, de hecho, efecto en las personas—nos enfermamos, nos envejecemos y morimos—algunos han dicho que las mutaciones genéticas—las cuales ocurren con el nacimiento de cada persona—son pasadas de padres a hijos. Con cada generación que pasa, nuevos problemas genéticos son introducidos y una acumulación de estos en las anteriores generaciones ha contribuido a que nuestro tiempo de vida se acorte.

Otra teoría es que antes del diluvio existía un dosel de vapor de agua que cubría la totalidad del mundo. Algunos teólogos piensan que no había luz directa del sol sobre la tierra, y que en cambio, los rayos se reflejaban a través de este dosel de vapor de agua y una luz difusa pasaba a través de las nubes e iluminaba el mundo. Esta refracción producía suficiente luz para nuestro planeta, pero como dice la teoría, también filtraba algunos rayos cósmicos dañinos que contribuyeron para que el tiempo de vida se acortara más rápidamente de lo que deberíamos. En el diluvio del tiempo de Noé, la Biblia dice que las fuentes del grande abismo fueron abiertas (Gn 7:11). Esto implica que una gran cantidad de agua a través de la lluvia cayó; de ahí, la idea del gran dosel de vapor de agua suspendido en el cielo. Después del diluvio el dosel desapareció y el peso de los rayos cósmicos cayó sobre la tierra, disminuyendo así, el tiempo de vida de las personas. Por lo menos, esto es lo que la teoría dice.

Finalmente, en Génesis 6:3 Dios dice: “Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días ciento veinte años.” Podría ser posible que Dios acortara el período de vida del hombre debido a la gran maldad dentro del mismo hombre. Después de todo, el diluvio llegó inmediatamente después de esta declaración de Dios. Es también posible que los 120 años fueran proféticos; o sea, los años que pasaron para que el diluvio sucediera.

Por lo tanto, aun cuando no podemos saber exactamente por qué las personas del Antiguo Testamento vivieron tanto, podemos ofrecer algunas explicaciones.

 

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