¿Por qué los Cristianos no obedecen los mandamientos en el AT de matar a los homosexuales y a los hijos desobedientes?

Los críticos de la Biblia con frecuencia citan los ejemplos del Antiguo Testamento acerca de la esclavitud, del exterminio de naciones, de la violencia contra  los homosexuales, etc., como evidencia de un grupo de reglas inadecuadas. También preguntan con frecuencia la razón del por qué los Cristianos en estos días no siguen esas enseñanzas “bárbaras”. Ellos se quejan de que los Cristianos son inconscientes y dicen que si nosotros realmente siguiéramos la Biblia por qué no recomendamos cosas como el matar tanto a homosexuales como a hijos desobedientes (Lv 20:13; Dt 21:18-21).

La razón del por qué no hacemos esto se debe a que el sistema del Antiguo Pacto involucraba tal clase de castigos violentos, los cuales han sido eliminados. Hoy, estamos bajo un nuevo pacto. Jesús dijo en Lucas 22:20: “De igual manera, después que hubo cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama.””

Este nuevo pacto fue profetizado en el Antiguo Testamento en Jeremías 31:31: “He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá.” El cual es referenciado en 1ª Corintios 11:25; 2ª Corintios 3:6; Hebreos 8:8; 9:15 y 12:24.

De particular importancia a nuestro tema es Hebreos 8:13 el cual dice: “Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.” El Antiguo Pacto con sus juicios judiciales severos no se encuentra ya más en efecto porque estamos en un Nuevo Pacto.

Parte de la razón del por qué el sistema de pacto del Antiguo Testamento era demasiado severo incluiría varias razones. La primera: La Ley del Antiguo Testamento demuestra la severidad de justicia y el requisito de la perfección delante de un Dios santo. Gálatas 3:24 dice que la ley fue nuestro ayo para llevarnos a Cristo. Y esto se hace al mostrarnos que no somos capaces de guardar la Ley y que la única forma de obtener justicia delante de Dios es a través del sacrificio de Jesús el cual fue Dios en carne (Jn 1:1, 14; Col 2:9).

Segundo: Los tiempos del Antiguo Testamento fueron muy difíciles y existían muchas naciones que peleaban contra Israel. Además, las hordas malignas y demoníacas estaban trabajando constantemente para destruir la nación y así, invalidar las profecías del Mesías venidero, evitando Su nacimiento sin permitir así, que Su pueblo fuera liberado. Por lo tanto, Dios instituyó leyes, las cuales eran consistentes con la cultura de los tiempos, que le aseguraría a la nación de Israel su supervivencia y les ayudaría a mantener su estructura social y reflejar también la dureza de esa misma Ley.

El sistema de pacto del Nuevo Testamento dice que debemos tener “paz los unos con los otros.” (Mr 9:50). Romanos 12:18 dice: “Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres.” Después de todo, Dios nos llamó a paz (1 Co 7:15).

Sin embargo, esto no significa que debamos aprobar pecados tales como la homosexualidad, el adulterio, la mentira, el robo, etc. No estamos para participar de los pecados del mundo; más bien, estamos para evitarlos. No debemos ser violentos contra nadie ya que el sistema antiguo de la ley del “ojo por ojo” ha sido eliminado (He 8:13). Más bien, tenemos que ser amables para con todos, (2 Ti 2:24-25) y mostrar amor (1 Co 16:14; 2 Co 5:14). Pero la condenación de la inmoralidad todavía se sostiene como se enseña claramente en 1ª Corintios 6:9-10 y Romanos 1:26-28.

Por lo tanto, la razón por la que los Cristianos no están obligados a lapidar a los homosexuales, a los hijos desobedientes y adúlteros es debido a que no estamos ya más bajo el sistema de pacto del Antiguo Testamento. Éste ha sido cumplido y eliminado (He 8:13).

¿Qué derecho tiene Usted para juzgar?

Para que alguien levante una objeción valida contra los estatutos morales del Antiguo Testamento, esa persona debe suministrar un estándar por el cual tal clase de juicio sea hecho. Mientras que las personas puedan no estar de acuerdo con los juicios morales del Antiguo Testamento, ese hecho no los invalida o se quiera decir que están equivocados. Tampoco, decir que “estas eran obviamente reglas bárbaras", no significa de hecho, que sean, efectivamente, bárbaras. De igual manera, decir que la “sociedad ha evolucionado” es una declaración sin sentido. ¿Por cual estándar el crítico ofrece criterios moralmente objetivos para que pueda juzgar la moral de otra cultura? 

Tenemos que preguntar: ¿Con qué derecho una persona en la cultura de hoy juzga cualquier otra cultura de la antigüedad la cual existió en una contexto económico, militar, judicial y geográfico completamente diferente? Claro está, que las personas tienen todo el derecho a sus opiniones y no les tiene que gustar lo que enseña la Biblia; pero el hecho de que no les guste no significa que esta sea mala o no. Así que aquellos críticos que insisten que las leyes del Antiguo Testamento estaban equivocadas necesitan proveer un estándar objetivo por el cual puedan hacer juicios morales; no sus propias opiniones.

 

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