¿Por qué los Israelitas destruyeron ciudades matando a todas las personas dentro?

  • Deuteronomio 2:33-34: “Mas Jehová nuestro Dios lo entregó delante de nosotros; y lo derrotamos a él y a sus hijos, y a todo su pueblo. 34 Tomamos entonces todas sus ciudades, y destruimos todas las ciudades, hombres, mujeres y niños; no dejamos ninguno.”

El mandamiento de Dios de matar a todo habitante dentro de una ciudad es visto por muchos como inmoral y una demostración de que la Biblia no es verdadera. Pero debemos examinar el tema a la luz del contexto: Su contexto Bíblico, no el contexto de la época actual ni por las presuposiciones no Cristianas. Si queremos ver si esto es o no moral, debemos conocer qué moral es la que está en juego.

Primero que todo, el contexto de este versículo está tratando con la maldad del rey Amorreo Sehón de Hesbón, esta última, una ciudad de los Amorreos (Nm 21:25). Ellos eran personas llenas de maldad (Gn 15:16; 2 R 21:11). Cuando los Israelitas querían pasar a través de la tierra de ellos durante el éxodo desde Egipto, los Amorreos rehusaron darles paso y los atacaron. Sin embargo, ellos fueron derrotados por Israel (Nm 21.21-31). Es en este contexto que Dios los entregó a los Israelitas; o sea, en el contexto de la batalla.

¿Por qué la decisión de los Amorreos fue tomada tan seriamente por Dios de forma que Su pueblo destruyó completamente a este pueblo? La respuesta es simple. Dios le dice a los Israelitas el por qué estas personas fueron destruidas: Debido a la maldad del pueblo Amorreo:

  • “No por tu justicia, ni por la rectitud de tu corazón entras a poseer la tierra de ellos, sino por la impiedad de estas naciones Jehová tu Dios las arroja de delante de ti, y para confirmar la palabra que Jehová juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.” (Dt 9:5).

Dios declaró que el pueblo Amorreo merecía morir por causa de sus pecados. Ellos permanecieron sin arrepentirse, como lo hizo el pueblo de Nínive y la ira justa de Dios cayó sobre ellos a través de los Israelitas. Porque todos son pecadores merecen morir. Ellos no eran la excepción. Sin embargo, Dios es misericordioso al permitirles a ellos vivir. En el caso de los Amorreos, Dios tuvo gracia con ellos al permitirles vivir y disfrutar la vida con sus bendiciones generales por parte de Dios como la provisión de agua, sol, lluvia, etc., mientras que Él los alentaba al arrepentimiento. Pero ellos, rechazaron volverse de su inmoralidad y fueron finalmente aniquilados.

También la muerte de un niño podría ser algo misericordioso ya que tener que crecer ese niño en medio del pecado de la cultura Amorrea, hubiera sufrido seguramente la ira eterna de Dios. Si la idea de la “responsabilidad en la edad” es correcta, entonces Dios los liberó de Su justa ira y es posible que por esto ellos se salvaran de una eterna condenación.

La última razón y tal vez la más importante para la destrucción de los Amorreos es que Dios necesitaba guardar pura la línea Mesiánica para que Jesús pudiera nacer y así, redimir a Su pueblo para que los creyentes puedan ir al cielo. Sin el sacrificio de Jesús, todos serían condenados. Si a los Amorreos se les permitía vivir, seguramente ellos hubieran influido en la nación de Israel de una forma dañina que hubiera amenazado la llegada del Mesías. Por lo tanto, Dios en Su justo juicio ejecutó juicio sobre ellos.

 

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