¿Por qué mueren niños inocentes a manos de otras personas?

Si hay un Dios en el universo, ¿por qué entonces, niños inocentes tienen que sufrir en las manos de personas malvadas? Esta es una buena pregunta. Después de todo, ¿qué han hecho los niños pequeños para merecer el castigo y/o el sufrimiento? Nada. Y sin embargo, sufren. Si Dios es todo amor y todo poderoso, ¿por qué no detiene esta injusticia?

Es cierto que Dios es amor. Su naturaleza es santa y también es bueno y paciente. Pero Dios también es justo y sabio. El creó a Adán y Eva y los colocó en el Huerto del Edén y les dio dominio sobre el mundo. En otras palabras; Adán fue la Autoridad Federal sobre la humanidad. Esto significa que Adán fue el representante de toda la raza humana.1 La Biblia nos enseña, que cuando él cayó, nosotros caímos con él. Otra forma de mirar esto es que Adán en forma representativa nos tenía a todos, en su vida y en su semilla. Cuando él cayó, nosotros heredamos no sólo la naturaleza pecadora de Adán por el hecho de haber nacido sino que también heredamos un mundo afectado por el pecado: muerte, decadencia, desastres, etc. Aún más, debido a que somos hechos a la imagen de Dios y que no somos robots sin un libre albedrío, Dios nos ha dado la talla y responsabilidad para manejar lo que nos ha dado. Por lo tanto y para empezar, el mundo que Dios nos ha dado era bueno, pero por causa de Adán, caímos y con él, el mundo. Debido a que este mundo somos como Dios en que tenemos responsabilidad y libre albedrío, vivimos con las consecuencias de nuestras acciones. Desafortunadamente, entre las consecuencias del pecado está que el inocente sufre.

Sin embargo, y hablando técnicamente, ni aún los niños son inocentes. La Biblia dice que todas las personas por naturaleza, son hijos de ira (Ef 2:3). Nos guste o no, el pecado de Adán es imputado a cada individuo que Adán representó; así como también, la justicia de Jesús es imputada a cada individuo que Él representó. Si alguien quiere decir que es injusto que Adán nos representara en la Caída, entonces, ellos también deben concluir que no es justo que Jesús nos represente en la Cruz. Este último caso significaría que no tendríamos salvación. Esta es la razón por la cual, Dios estableció la idea de la representación para que fuéramos salvos. Parece ser que la consecuencia desafortunada de esto es que nosotros también debemos continuar sufriendo los efectos de la caída que empezó con Adán.

Por lo tanto, aun cuando Dios puede intervenir y detener el sufrimiento de las personas, y posiblemente lo hace sin que sepamos, todavía están aquellos que sufrirán en este mundo debido a los efectos del pecado; en las personas y en la creación.

 

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  • 1. La Autoridad Federal no solo significa que Adán nos representó en la Caída sino que también Jesús nos representó en la Cruz. En Adán, todos mueren; en Cristo todos son vivificados. (1 Co 15:22).

 

 

 

 
 
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