¿Qué hay de Ezequiel 3:18?

El modelo a seguir en cada una de las respuestas a los diferentes correos es muy similar: El Correo Electrónico es lo que la persona nos escribe y el cual estará en "itálica". Nuestra Respuesta, en todo lo posible, estará en color "verde" y/o negrilla. Esperamos que estos correos le ayuden a aclarar cualquier duda y le animen a escribirnos para responder cualquier inquietud acerca de la Biblia.

Correo Electrónico: "En Ezequiel 3:18. ¿Se está refiriendo a la Evangelización en cualquier lugar y tiempo, al igual que el precio de no hacerlo? ¿O de qué se está hablando?"

Respuesta:

  • "Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano." (Ez 3:18).

Con relación a este versículo debes mirar todo el contexto. Está refiriéndose al atalaya, esto es, a uno que vigila, o a un centinela. En el AT, el llamamiento del profeta es la de ser un pastor, un centinela de las almas de individuos, además y lógicamente, para la nación de Israel en particular. Puedes ver más de esto en Ezequiel 18:1-32 y 33:1-20. Este ministerio estaba dirigido hacia el profeta Ezequiel (Leer versículos del 16-21), y a cualquier otro profeta que Dios levantara en el AT.

Pero, ¿qué de la iglesia? Hoy día cada uno de nosotros tiene el ministerio de la predicación del evangelio. El mismo no le pertenece exclusivamente a los evangelistas, pastores y maestros. Es también la responsabilidad de cada uno. La comisión de Cristo es para todos Sus discípulos, y como discípulos debemos llevar a cabo Su mandato.

Recuerda, que así como Ezequiel nosotros no somos responsables del éxito o del fracaso de la proclamación del mensaje de Dios. En los versículos siguiente, 19 al 21, el morirá del v.18 y vivirá del v.21 no llegan hasta el nivel que les da el Nuevo Testamento, sino que se refieren respectivamente a: 1) morir en la destrucción del estado y quedar excluido del reino restaurado de Dios y 2) ser preservado y entrar en la bendición del reino.

 

 

 

 
 
CARM ison