¿Se convirtió Naamán al Señor Dios?

2º Reyes 5:17: “Entonces Naamán dijo: Te ruego, pues, ¿de esta tierra no se dará a tu siervo la carga de un par de mulas? Porque de aquí en adelante tu siervo no sacrificará holocausto ni ofrecerá sacrificio a otros dioses, sino a Jehová.”

Cuando estamos estudiando la Biblia siempre es bueno revisar el contexto de los versículos anteriores y posteriores. Después se puede revisar el capítulo de donde proviene o provienen los mismos. Esto nos ayudará para comprender mejor el contexto.

Este caso particular está hablando de la conversión del general del ejército del rey de Siria (2 R 5:1), hombre enfermo por lepra.

Había una cautiva de la tierra de Israel (v.2) la cual servía a la mujer de Naamán. En el v.3 se nos dice que ella le sugiere a la mujer del general sirio que ruegue al profeta Eliseo para que fuera sanado de su lepra (v.1). En el relato, Naamán después de seguir el protocolo de la época, finalmente llega a la casa de Eliseo el cual simplemente sin verlo personalmente le nada a decir que vaya a lavarse 7 veces en el Jordán (v.10). Naamán sale enojado (v.11), pero aconsejado por sus siervos decide hacerlo y es sanado (v.14).

En vista de este milagro, Naamán pregunta si se puede llevar un “recuerdo” de esa tierra por la “bendición” que había recibido en el lugar (v.17). Pero la declaración de esa parte final del versículo nos muestra que Naamán era un impío que le servía y sacrificaba a ídolos o dioses de su tierra; pero que a partir de ese momento reconocería a Jehová por encima de todos ellos y que sólo a Él le ofrecería holocaustos y sacrificios.

Este es pues, el relato de la conversión de un impío al Señor. El v. 18 muestra la preocupación de Naamán debido a que él debía acompañar a su rey a entrar al templo del dios llamado Rimón y quería saber si lo podía hacer e inclusive inclinarse ante este dios. Aquí Naamán muestra una conciencia recién convertida y el profeta simplemente le dice: “Ve en paz” (v.19). Dios entendería el corazón de Naamán con respecto a esta situación. Tenía que madurar. Claro está que esto, no es indicativo de que debemos exponernos a un ambiente que vaya en contra de la Palabra de Dios. Pero esto, sólo lo aprenderemos en la medida en que maduremos. Pero si lo podemos evitar, hagámoslo.

 

 

 

 
 
CARM ison