Si Dios es infinitamente bueno, entonces…

Por Matt Slick

Recibí el siguiente párrafo en un correo electrónico. Éste fue copiado de una publicación hecha por un ateo en un tablero de discusión. He reproducido el párrafo para poder mostrar cómo los reclamos del ateo acerca de Dios son inválidos. Para hacer esto dividiré el párrafo punto por punto. Aquí está el párrafo original:

"Si él es infinitamente bueno, ¿qué razón tendríamos para tener temor de él? Si él es infinitamente sabio, ¿por qué deberíamos tener dudas con relación a nuestro futuro? Si él sabe todo, ¿por qué le damos a conocer a él nuestras necesidades y cansarlo con nuestras oraciones? Si él está en todo lugar, ¿por qué erigirle templos? Si él es justo, ¿por qué temer que castigará las criaturas que él ha llenado con debilidad? Si la gracia hace todo por ellos, ¿qué razón tendría él para recompensarlos? Si él es todopoderoso, ¿cómo ofenderlo? ¿Cómo resistirlo? Si él es razonable, ¿cómo puede estar enojado con los ciegos, a quienes les ha dado la libertad de no ser razonables? Si él es inconmovible, ¿con qué derecho pretendemos nosotros hacer que cambie sus decretos? Si él es inconcebible, ¿por qué ocuparnos con él? SI ÉL HA HABLADO, ¿POR QUÉ EL UNIVERSO NO ESTÁ CONVENCIDO? Si el conocimiento de un Dios es lo más necesario, ¿por qué no es lo más evidente y lo más claro?"  

A continuación están mis respuestas:

  1. "Si él es infinitamente bueno, ¿qué razón tendríamos para tener temor de él?"
    1. Decir que Dios es infinitamente bueno es de alguna manera erróneo. No estoy diciendo que Dios no es "infinitamente bueno", pero el punto es que Dios no es solamente infinitamente bueno. Dios es también justo, recto, perdonador, misericordioso y con gran cantidad de otras purezas morales. Por lo tanto, cuando dirigimos un tema relacionado con la conducta de Dios, si alguien fuera a seleccionar un aspecto especifico y muy estrecho del carácter de Dios y después pretender levantar un argumento completo sobre lo "minúsculo de la verdad"—mientras se ignoran los otros aspectos—entonces, el argumento que seguirá a continuación no es representativo de lo que Dios es verdaderamente y no puede representar adecuadamente el carácter y las acciones de Dios. Por lo tanto, el argumento y sus conclusiones son altamente sospechosos y naturalmente, las conclusiones están en duda. Sin embargo, Dios no es solamente bueno; Él también es recto. Él ha declarado que castigará a los que no actúan rectamente: "Y castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad;…" (Is 13:11). Por lo tanto, aquellos que no obren rectamente deberían tener temor de Dios ya que Él tiene el derecho y la habilidad para castigar. También, si Dios es infinitamente bueno, ¿no debería ser también infinitamente recto? ¿No es la rectitud una buena cosa? Claro que sí la es. Por lo tanto, si Dios por definición es bueno, entonces, él también es recto. Podemos entonces preguntar si alguien que no es recto, ¿debería ser castigado por Dios por su falta de rectitud? ¿Sería algo bueno permitir que alguien haga malas cosas y no ser castigado? Desearía que aún el ateo entendiera y aceptara la premisa que las personas que obren mal fueran castigadas y encontradas responsables por sus acciones. Si nuestro sistema de justicia fuera “infinitamente bueno”, no tendríamos prisiones ya que no tendríamos justicia.La premisa del argumento es incompleta e insuficiente.
  2. "Si él es infinitamente sabio, ¿por qué deberíamos tener dudas con relación a nuestro futuro?"
    1. Debido a nuestra naturaleza tenemos dudas. Dudamos o no de que Dios no es un reflejo de Su honradez o sabiduría. Esto es un reflejo de nuestra falta de carácter.
  3. "Si él sabe todo, ¿por qué le damos a conocer a él de nuestras necesidades y cansarlo con nuestras oraciones?"
    1. Se dice que la oración cambia a quien está orando. La oración es para el beneficio de aquel que entra en la presencia de la santidad de Dios. Existe mucha discusión en los círculos Cristianos la cual trata con la interacción de nuestras oraciones y el conocimiento infinito de Dios. Éste es un tema muy profundo para tratar en este artículo tan breve. Basta decir que Dios ordena aún nuestras oraciones en la realización final de Su divina voluntad. Además, Dios no se cansa y de alguna manera, nuestras oraciones hacen la diferencia delante de Dios. (Santiago 5:16).
  4. "Si él está en todo lugar, ¿por qué erigirle templos?"
    1. Esto trata con el aspecto de la adoración y el llamado de Dios para que lo adoremos en verdad. Los templos del Antiguo Testamento fueron un antecedente previo del templo de Dios en Cristo Jesús—por ejemplo, la encarnación—el cual habitaría entre los hombres, cumpliría la justa ley de Dios, moriría, sería sepultado y se levantaría otra vez para el perdón de pecados que los hombres hubieran cometido contra Dios.También, los lugares de adoración son a menudo lugares llenos de sanación y de llenura emocional donde el adorador puede enfocarse en Dios en compañía de otros adoradores. Estos lugares pueden ser buenos para la sanación.
  5. "Si él es justo, ¿por qué temer que castigará las criaturas que él ha llenado con debilidad?"
    1. Dios no las llenó con debilidad. Dios las hizo buenas; nunca débiles. Pero en la rebelión de Adán, las personas pecaron y están ahora sufriendo las consecuencias de la rebelión de ellos.Otra vez, ésta es una premisa defectuosa e incompleta en la pregunta.
  6. "Si él es todopoderoso, ¿cómo ofenderlo? ¿Cómo resistirlo?"
    1. El hecho de que Dios es todopoderoso no significa que no pueda ser resistido u ofendido. Una persona podría pararse en una playa dentro del mar y resistir la ola que viene; pero esto no significa que él triunfará sobre el mar. En lo que se relaciona con ofender a Dios, lo hacemos cuando quebrantamos Su ley. Su ley es un reflejo de Su carácter. No mentir, no robar, etc., son reflejos de Su bondad. Quebrantar esas leyes es ofender Su carácter. La ofensa tiene como consecuencia un fuerte castigo: la condenación eterna. Pero alabado sea Dios quien a través de Cristo Jesús ha quitado la ira de Dios en aquellos que creen en el sacrificio que Cristo hizo en la cruz.
  7. "Si él es razonable, ¿cómo puede estar enojado con los ciegos, a quienes les ha dado la libertad de no ser razonables?"
    1. Una vez más, el punto no sigue realmente la premisa. Dios puede estar airado contra quienes pecan contra Él. No existe nada en Su sensatez que le impediría a Él airarse con aquellos que obrarían mal. La libertad que tenemos como personas para ser razonables es un beneficio de ser hechos en Su imagen.
  8. "Si él es inconmovible, ¿con qué derecho pretendemos nosotros hacer que cambie sus decretos?"
    1. Esta es una débil objeción. Ser inconmovible no trata con los decretos de Dios y de la forma como él obra soberanamente en el mundo. Otro error es decir que podemos hacer que Dios cambie sus decretos. No podemos hacer que Dios haga algo. Sus decretos eternos son hechos en el consejo de Su propia mente desde toda la eternidad, los cuales son independientes de Su omnisciencia. Aún nuestros deseos de que Dios haga ciertas cosas—como por ejemplo, sanar a alguien—es conocido por Dios desde toda la eternidad y está incluido en Sus decretos eternos. La pregunta del ateo demuestra una falta de entendimiento de la teología Cristiana que trata con el tema de los decretos de Dios y de la libertad humana.
  9. "Si él es inconcebible, ¿por qué ocuparnos con él?"
    1. ¿Quién dijo que Dios es inconcebible? El sólo hecho que un ateo está objetando la existencia de Dios demuestra que Dios es concebible; esto es, que en Él se puede pensar.
  10. "Si Él ha hablado, ¿por qué el universo no está convencido?"
    1. Porque existe pecado en el corazón y la mente de las personas. De hecho, el universo no es sensible.
  11. "Si el conocimiento de un Dios es lo más necesario, ¿por qué no es lo más evidente y lo más claro?"
    1. ¿Quién dijo que el conocimiento de Dios es lo más necesario? Éste es otro tema muy profundo y vasto para ser tratado en este artículo. (Vea mi artículo ¿Es la voluntad de Dios que todas las personas sean salvas?) Puede ser que el ateo afirme que nosotros tenemos que conocer quién es Dios debido a que es importante saber si Él existe o no. Pero debido a que Dios justifica por fe, diciéndonos que vivamos por fe y que Él se opone al orgullo, entonces, aquellos que presuponen que no existe, que desafían a los que tienen fe en Él,  que cuestionan la existencia de Dios, etc., encontrarán que Dios se opone a ellos. Él no cederá a las demandas y arrogancia de ellos revelándoseles a Sí Mismo. Ellos serán entregados a la dureza de sus corazones y no lo escucharán o reconocerán Su mano en la vida de ellos.

“…‘Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.’” (1 P 5:5).

 

 

 

 
 
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