Si Job era un hombre piadoso, ¿por qué Dios permitió que Satanás lo afligiera?

Job 1:1 y Job 1:2

  1. Job 1:1: “Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.”
  2. Job 1:12: “Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.”

Cuando la Biblia dice que Job era “perfecto y recto”, no significa que era absolutamente libre de pecado. Esto significa que Job era un hombre temeroso de Dios que buscaba hacer lo recto delante del Señor. La conciencia de Job acerca de su pecado es reconocida por el hecho de que sacrificaba animales al Señor para expiación de sus pecados como enseña el capítulo 1 de Job.

En la medida en que se continúa la lectura, vemos a los “hijos de Dios”, los ángeles, presentándose delante de Dios incluyendo a Satanás el cual entabla una conversación con Dios acerca de la bondad de Job: “Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?” (Job 1:8). Satanás entonces declara que Dios le ha dado bendiciones a Job cercándolo. Finalmente reta a Dios: “Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.” (Job 1:11). Dios entonces le da permiso a Satanás para que afligiera a Job. Claro está, que Job no blasfema contra Dios. Pero la pregunta es: ¿Por qué le permitiría Dios a Satanás tocar todo lo que Job tenía?

La razón es para que Dios pueda confirmar Su Palabra y para que así podamos también entender que juicios y tribulaciones llegarán a aquellos que son piadosos. En la primera cita, vemos la justicia de Dios. Después de todo, no hay ni un solo justo delante de Dios (Ro 3:10-12). En la segunda, vemos la perfección de la fe de Dios (Stg 1:2-4).

 

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