Tertuliano y la Watchtower

Por, Luke Wayne
23 de febrero de 2016

En el folleto de la Watchtower, “¿Debería creer usted en la Trinidad?”, hay una sección sobre los Padre Ante-Nicenos en el cual, el autor apela a Tertuliano, líder de la iglesia temprana como una voz que se levanta, supuestamente, contra la Trinidad. El párrafo dice así:

  • “Tertuliano, quien murió alrededor del año 230 de la E. C., enseñó la supremacía de Dios. Él observó: ‘El Padre es diferente del Hijo (otro), como él es mayor; como el que engendra es diferente del que es engendrado; Él que envía, es diferente de él que es enviado’. Él también dice: ‘Hubo un tiempo cuando el Hijo no era… antes que todas las cosas Dios estaba solo’”.1

Aunque Tertuliano no era en todo sentido ortodoxo, cualquier lectura justa de sus escritos muestra incuestionablemente que él creía en la Trinidad. Aún la misma sociedad admite esto en otra publicación y contradice su misma afirmación anterior al declarar:

  • “Como Tertuliano buscó erróneamente probar la divinidad de Jesús por medio de otra teoría, acuñó la fórmula, ‘una sustancia en tres personas’. Usando este concepto, intentó demostrar que Dios, su Hijo y el espíritu santo eran tres personas distintas existentes en una sustancia divina. Así, Tertuliano se convirtió en el primero en aplicar la forma latina de la palabra ‘trinidad’ al Padre, al Hijo y al espíritu santo”.2

Entonces, ¿qué haremos con las citas usadas en el primer folleto por la sociedad, y citadas en este artículo? Observemos brevemente.

El Padre es Mayor

La primera cita viene de la obra, “Contra Praxeas”, en la cual Tertuliano está defendiendo la doctrina de la Trinidad, y refutando las enseñanzas de un proponente del modalismo, o alguien que enseñó que el Padre, el Hijo y el Espíritu no son solo un Dios, sino que son, de hecho, la misma y única persona pero actuando en diferentes papeles. De esta forma, el Padre vino a la tierra y se volvió Hijo y fue crucificado, etc. En este contexto, Tertuliano está argumentando tanto por la unidad como por la distinción de las personas en la Divinidad. Él abre el capítulo 9 así:

  • “Tenga siempre presente que esta es la regla de fe que profeso; por esta, testifico que el Padre, y el Hijo, y el Espíritu son inseparables el uno del otro, y así sabréis en qué sentido esto es dicho. Observe ahora que mi afirmación es que el Padre es uno, y el Hijo uno, y el Espíritu uno, y que Ellos son diferentes entre Sí. Esta declaración es tomada en un sentido erróneo por todo aquel que no es educado así como también, toda persona perversamente dispuesta, como si esta regla predicara una diversidad, en el sentido de implicar una separación entre el Padre, el Hijo y el Espíritu”.3

Es en este capítulo donde continúa escribiendo lo que el folleto citó anteriomente:

  • “En consecuencia, el Padre es diferente del Hijo, siendo mayor que el Hijo, en tanto que Él, el que engendra es uno, y Él, el que es engendrado es otro; Él, también, que es el que envía es uno, y Él, que es enviado, es otro; y Él, que hace, otra vez, es uno, y Él, a través  del cual es hecho, es otro. Felizmente, el Señor mismo emplea esta expresión de la persona del Paracleto, para significar, no una división o separación, sino una tendencia de relaciones mutuas en la Divinidad”4.

Note que Tertuliano es cuidadoso en no llamar al Hijo, "el que es hecho"; más bien es Él, quien por medio de Él mismo, todas las otras cosas fueron hechas. Incluso, aún más a favor del punto, Tertuliano es claro en que no está describiendo alguna separación, sino sólo, “una tendencia de relaciones mutuas en la Divinidad”. El punto de Tertuliano es simplemente, que las personas de la Trinidad son distintas, simultáneas e interactivas. Su referencia al Padre, siendo “mayor” tiene qué ver con la función del Padre como Padre y a los papeles respectivos del Hijo y Espíritu en sumisión al Padre. Al mostrar sus papeles recíprocos, Tertuliano enfatiza que son, de hecho, personas diferentes, lo cual, su oponente modalista negará. Pero recuerde su advertencia inicial: “Tenga siempre presente que esta es la regla de fe que profeso; por esta, testifico que el Padre, y el Hijo, y el Espíritu son inseparables el uno del otro…” Estas declaraciones de diferenciación deben ser entendidas dentro del contexto de la perfecta unión en sustancia y ser.

¿Un tiempo cuando el Hijo NO era?

La segunda cita presentada en el folleto es: “Hubo un tiempo cuando el Hijo no era… antes que todas las cosas Dios estaba solo”. Esto parece ser una combinación de dos citas de escritos diferentes de Tertuliano. Mientras que Tertuliano en ninguna parte escribe sobre esa supuesta frase exacta, “Hubo un tiempo cuando el Hijo no era”, sí dijo algo así en su obra “Contra Hermógenes”, en la que escribe, para refutar a un maestro, que afirma que la materia es eterna e increada y coexiste en la eternidad pasada con Dios. En el capítulo 3 de esta obra, Tertuliano trata con Hermógenes quien afirma que, para que Dios sea eternamente Señor, debe haber algo para Él que haya sido eternamente Señor, así que debe haber una cosa menor eterna con Dios, y esa cosa es la materia. Tertuliano se opone a esto, argumentando que la mayoría de los títulos de Dios están relacionados al estado de cosas después de la creación y no antes. Él manifiesta:

  • “Porque desde el momento en que esas cosas comenzaron a existir, sobre las cuales el poder de un Señor debía actuar, Dios, por el acuerdo de ese poder, ambos se convirtieron en Señor y de allí, recibieron el nombre. Porque Dios es de la misma manera un Padre, y Él es también un Juez; pero Él no siempre ha sido Padre y Juez, simplemente por el hecho de que Él siempre ha sido Dios. Porque Él no podía haber sido el Padre antes que el Hijo, ni un Juez anterior al pecado. Sin embargo, hubo un tiempo en que ni el pecado existió con Él, ni el Hijo; al primero de los cuales era constituir el Señor un Juez (al pecado), y al segundo (al Hijo) un Padre”.5

Si este fuera el único escrito que tuviéramos de Tertuliano, ciertamente nos parecería que él creía que la segunda persona de la Trinidad vino a existencia en cierto momento en el tiempo. Sin embargo, como veremos, este no es el punto de Tertuliano. Como con la cita anterior, Tertuliano está hablando en términos de las relaciones de las personas dentro de la Trinidad. Tertuliano vio los títulos “Padre” e “Hijo” en términos de lo que él llamó la “economía” de Dios y lo que los teólogos llaman todavía, la “Trinidad económica”. Es decir, que en el gobierno de la creación de Dios y Su obra de redención, las personas co-iguales y co-eternas de la Trinidad han asumido diferentes papeles funcionales que ellos no tenían o no necesitaban cuando no había creación para gobernar o redimir. La cita final del folleto de la sociedad Watchtower nos ayudará a profundizar en esto.

¿Estaba solo Dios?

La frase, “antes que todas las cosas Dios estaba solo”, viene una vez más de “Contra Praxeas” de Tertuliano. Él escribe en el capítulo 5:

  • “Soy llevado a otros argumentos derivados de la propia dispensación de Dios, en la cual Él existió antes de la creación del mundo, hasta la generación del Hijo. Porque antes de todas las cosas, Dios estaba solo –siendo en Sí y para Sí mismo universo, espacio y todas las cosas. Aún más, Él estaba solo, porque no había nada externo a Él sino Él Mismo. Sin embargo, ni siquiera Él estaba solo; Porque Él tenía con Él lo que poseía en Sí mismo, es decir, Su propia razón. Pues Dios es racional, y la Razón era primera en Él; y así todas las cosas eran de Sí mismo. Esta Razón es Su propio Pensamiento (o Conciencia) lo que los griegos llaman λόγος, por cuyo término también designamos Palabra o Discurso”.6

Él continúa argumentando de menor a mayor, de que aun nuestra imperfecta razón humana y discurso nos da de alguna manera un cuadro de cómo la Palabra de Dios comparte Su naturaleza como una persona eternamente diferente. Él escribe:

  • “Así, en cierto sentido, la palabra es una segunda persona en su interior, a través de la cual en pensamiento usted habla, y a través de la cual también (por la reciprocidad del proceso), al pronunciar el habla, usted genera pensamiento. La palabra es en sí misma una cosa diferente de usted mismo. Ahora bien, ¡cuánto más completamente todo esto es gestionado en Dios, cuya imagen y semejanza, incluso, usted es considerado como ser, en la medida en que Él tiene razón dentro de Sí mismo aun cuando Él está en silencio e involucrado en esa Razón, Su Palabra! Puedo por lo tanto, sin temeridad poner primero esto abajo (como un principio fijo) que incluso entonces antes de la creación del universo Dios no estaba solo”.7

Así, para Tertuliano, el término “Hijo” es un título funcional por la relación entre la primera y la segunda persona de la Trinidad en sus papeles respectivos después de la creación, así él puede decir que hubo un tiempo cuando no había hijo. Pero aun cuando la segunda persona de la Trinidad no era “el Hijo” (en la forma tertuliana de usar el término) Él era todavía una persona diferente del Padre y sin embargo estaba en el Padre compartiendo la naturaleza divina con el Padre como la Palabra. Por lo tanto, aunque Tertuliano limita el uso de los términos específicos “Hijo” y “Padre” de una manera que no lo haríamos, todavía deja claro que está hablando de un Dios que fue eternamente y aún permanece en Trinidad. Un Dios y un solo Dios, eternamente en tres personas.

 

Este artículo también está disponible en: Inglés

  • 1. Should You Believe in the Trinity (Watch Tower Bible and Tract Society, 1989) 7
  • 2. Watchtower 5/15 2002, (Watchtower Bible and Tract Society, 2002) 30
  • 3. The Ante-Nicene Fathers – Vol. 3 – Fourth Printing (Hendrickson Publishing, 2004) 603
  • 4. Ibíd. 604.
  • 5. Ibíd. 478.
  • 6. Ibíd. 600.
  • 7. Ibíd. 601.

 

 

 

 
 
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