¿Tienen sentido la Aniquilación y la Resurrección?

De acuerdo a la Watchtower Bible and Tract Society, cuando usted muere, cesa de existir: Sea Dios veraz, p. 59, 60, 67. En el día del juicio, solo los Testigos de Jehová fieles serán resucitados para vida eterna en el Paraíso Terrenal. El resto de la humanidad será aniquilada, destruida, dejará de existir para no sufrir el castigo eterno en un fiero infierno.

Hay un problema lógico en este punto de vista. ¿Si un Testigo de Jehová cree que cesa de existir cuando muere y que será resucitado en el Día del Juicio, estará realmente resucitando?  En otras palabras, si estaba vivo y luego cesa de existir, está en el mismo estado de antes de ser creado. Es decir, no es. No tiene existencia. Ha cesado. El único remanente de la persona estaría en la memoria de Dios (sin contar familia, amigos, etc.). Solo Dios podría saber si este Testigo de Jehová fue suficientemente bueno para el Paraíso en la Tierra. Si lo fue, entonces la recompensa sería una nueva creación de alguien en la misma semejanza del Testigo de Jehová que vivió previamente y realizó todas las obras que le mandó la Organización Watchtower. Pero, no podría ser la misma persona, porque esa persona cesó de existir y no hay continuidad, sin continuidad de la persona debido a que ha cesado de ser.

Por tanto, en el Día del Juicio, ¿Cómo serán resucitados?  Es decir, ¿Cómo, la misma persona, resucitará cuando ya no existe? ¿Es la misma persona o Dios ha hecho una copia exacta de la persona sobre la que pondrá las bendiciones del Paraíso en la Tierra?

Parece ser que con simple lógica se puede contradecir la idea de existencia, no-existencia, y entonces existencia de la persona. Además contradice las Escrituras que dicen,

  • “Pero estamos confiados, y más aún queremos estar ausentes del cuerpo y presentes al Señor,” (2 Corintios 5:8).
  • “Conozco a un hombre en Cristo que hace catorce años (si en el cuerpo, no lo sé; si fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe) fue arrebatado hasta el tercer cielo,“ (2 Corintios 12:2).

La Biblia nos enseña que tenemos una existencia fuera de nuestros cuerpos una vez que fallecemos. Los Testigos de Jehová están equivocados. Tenemos continuidad luego de la muerte.

 

Este artículo también está disponible en: inglés.

 

 

 

 
 
CARM ison